Iglesia del Carmen Parte II

Views: 306

[email protected]

A continuación está un altar de columnas pareadas iguales que las de los dos altares, con capitales corintios y un frontón redondo. Este altar está dedicado a Santa Teresa, imagen que se encuentra dentro de una vitrina-nicho. Encima del altar se puede ver un cuadro cuyo tema es la Crucifixión.

Sobre el mismo lado de la Epístola, se abre después de este altar, la puerta de la Capilla de la Tercer Orden que posteriormente se describe. En la parte superior de esta puerta hay un relieve con el Cordero Pascual. Siguiendo por la nave principal se llega al crucero, en el brazo derecho de éste hay un altar con la Virgen de Guadalupe y sus Apariciones, Arriba de él, hay una pintura que presenta el tema de la Visión del profeta Elías.

Abajo del altar, discretamente integrados al conjunto, están los confesionarios. Empotrada en un muro del crucero se puede observar una urna sepulcral con una placa que dice: A la memoria de la niña María de la Luz Suárez del Castillo y Ruano, falleció el día 6 de julio de 1853; a la edad de un año y cuatro meses, se trasladaron sus restos a este lugar el día 5 de febrero de 1855.

A un lado de esta lápida, hay una pintura de la Virgen de la Luz, atribuida a Zurbarán por unos estudiosos y a Correa por otros. Arriba de todo esto y al igual que en el brazo opuesto del crucero, hay una tribuna celosina, la de este lado tiene comunicación con la Capilla de los Terceros.

Enfrente de esta tribuna hay un altar de frontón triangular que aloja la imagen e San José con el Niño Jesús. El ábside, es de fondo plano, al lado derecho tiene solamente una ventana y en el contrario una puerta que comunica con la Sacristía y sobre de la cual hay una alegoría a la Divina Pastora,

El altar mayor no está adosado al muro, sino que en el centro se levanta un baldaquino, es decir, un zócalo cilíndrico sobre el que arrancan cuatro columnas con remate esférico coronado por una cruz. Bajo el sagrario, hay un relieve en estuco policromado con una alegoría del Carmelo con la Virgen  y Santos de la Orden.

A ambos lados hay escalerillas curvas que llevan hasta el lugar donde se encuentra la Virgen del Carmen, la cual siempre porta ricas vestiduras. Todo el frente está delineado por el comulgatorio de bronce y mármol con estilizados diseños vegetales.

En la parte alta del ábside, hay un conjunto que representa la Santísima Trinidad; las esculturas están sostenidas por ángeles sentados en nubes. En el primer plano de este conjunto emerge la Purísima Concepción. En las pechinas del lado del altar están San Juan y S  an Lucas, pinturas al fresco de Felipe Santiago Gutiérrez  y en las del lado de la nave, San Mateo y San Marcos.

En el brazo corto del crucero, pero ahora del lado del Evangelio hay una escultura del Sagrado Corazón, en la otra cara, el altar principal lo ocupa la Inmaculada y sobre del altar un cuadro con el tema que recuerda lo que se dice acerca de que el 16 de julio de 1251 se apareció la Virgen a San Simón Stok, Superior  General de la Orden (cuyo nombre viene del Monte Carmelo) y le prometió que los que muriesen revestidos con el escapulario de su Orden se verían preservados del fuego del infierno.

El primero de los altares de columnas pareadas, cerramiento recto en el centro y doble frontón curvo, está dedicado a Nuestra Señora de los Dolores; en la parte inferior en una pequeña vitrina está el Niño de las Palomitas. En la parte superior del mismo altar hay un cuadro con un Obispo.

El segundo altar, comparándolo con el anterior, tiene la composición invertida;  sobre las columnas hay tableros rectangulares en tanto que el frontón curvo está en el centro. Es este altar se rinde culto a San Juan de la Cruz; arriba hay un cuadro con la oración del Huerto.

El siguiente altar tiene una especie de arquitrabe corrido con levantamiento curvo en el centro y sobre de ella seis elementos cuadrados que siguen el trazo semicircular que los remata. Aquí se halla una escultura de santa Teresita del Niño Jesús.