TANTO

Views: 1082

En mi vida, he llorado tanto, pero tanto, que de tanto llanto que inundaba mi casa y los pasos que daba, una sonrisa de pronto se esbozó en mi cara y me estiró las arrugas. 

En mi vida, he tocado tanto el fondo, diría que todos los fondos, tanto, que ahora cada vez que caigo en el hoyo negro, estoy segura, sin angustias, que mañana subiré. 

En mi vida, he perdido tanto, pero tanto, que de tanta pérdida vino la ganancia, y es ahí, donde saborear lo que es el ganar, me enseñó a valorar todo. 

En mi vida, me he estrellado tanto, pero tanto contra el piso y mi andar ha sido mirando hacía abajo, que ahora, sólo quiero caminar mirando el cielo. 

En mi vida, he sentido tanto la soledad, tantos días, semanas, meses, tanto, que ahora, ya aprendí a estar conmigo misma, y valorar mi propia compañía. 

En mi vida, el ser humano me ha asombrado tanto, pero tanto, y no deja de asombrarme al día de hoy, que gracias a él, he aprendido a ser yo misma y ser quien soy. 

En mi vida, hice tanto lo que los otros me decían, fue tanto, que ahora hago nada más lo que debo, de la forma que sé hacerlo y sin importar lo que quieran o digan lo demás. 

En mi vida, quise ayudar tanto a los demás, y tanto los ayudé, que muchas veces salí mal parada, por eso ahora, ya aprendí, a dar ayuda cuando me la piden. 

En mi vida, trataba tanto de que todo esté y salga perfecto, tanto, que cuando no salía dolía, y, en medio de ese dolor comprendí que todo es tan imperfecto, empezando por mí misma. 

En mi vida, pensé tanto, que las personas y las cosas me podrían pertenecer, que el día que se fueron, entendí que se quedan el tiempo que ellos quieran y deban estar, no más.

En mi vida, fui un perro Galgo, porque corre velozmente, pero al tropezarme entendí, que es mejor ser como la  tortuga, ir lento y apreciar el recorrido de la vida. 

En mi vida, después de tanta, pero tanta pérdida, entendí que lo único seguro es la muerte, por eso, aprovecho cada momento y agradezco lo que tengo.

En mi vida, nunca fui de muchos amig@s, siempre fui selectiva, porque aprendí que no importa tanto cuántas personas conozcas sino cuántas de ellas son tus verdaderas amigas, porque éstas son difíciles de encontrar. 

En mi vida, después de tanto ser fiel y que no lo sean conmigo, asumí, que ser fiel no es una obligación ni es parte de una claúsula de un contrato, ser fiel es verdaderamente un placer cuando el amor se adueña de uno y no la persona. 

En mi vida, después de tanta experiencia, asimilé que tengo que disfrutar los detalles, que tengo que aprender de los errores y dejar de recordármelos siempre, sacándome de encima aquella amargura que éstos traen a lo largo del tiempo. 

En mi vida, después de tanto amar y demostrar sin medida, comprendí que el que realmente te ama, demostrará su amor como yo lo hago, sin necesidad de que me lo pidan. 

En mi vida después de tanto, reír, tanto llorar, tanto caer, tanto levantarme, tanto amar, tanto dar, tanto perder, tanto ganar, sigo acá sin esforzarme tanto, porque las mejores cosas en la vida suceden cuando menos lo esperamos. 

–Inspirado en el poema Valgo del poeta y escritor  Jorge Luis Borges–