+Ojalá que con la nueva Ley, UAEMéx recupere su grandeza; Millones de pesos para cantar y bailar y precariedad para pavimentar y tapar hoyos
La frase:
Con 10 millones de pesos o más, porque falta contratar artistas, ¿Cuántos metros o kilómetros se pueden repavimentar de calles? Las malas vialidades afectan a todos, las fiestas, las disfrutan…
UNOS CUANTOS
En Toluca parece que la prioridad tiene ritmo, luces y escenario. Mientras en las calles los baches se multiplican, las vialidades se deterioran y ahora hasta hay familias que viven con el temor de que las grietas y hundimientos terminen comprometiendo sus viviendas, el Ayuntamiento ya afina la cartera para la Feria del Alfeñique.
Y vaya que la fiesta podría salir cara.
Los primeros siete artistas contemplados para la celebración representan, de acuerdo con las tarifas que se han señalado, un gasto estimado de entre 6 millones 8 millones 415 mil pesos.
La cifra, por supuesto, aún no es la cuenta completa, porque faltan artistas por conocer y, además, habrá que sumar producción, seguridad, logística, hospedaje, traslados, equipo técnico y todo aquello que suele aparecer cuando se levanta un escenario de esta magnitud.
Entre los nombres que ya circulan están Los Tigres del Norte, con un costo estimado de entre 3 y 4 millones de pesos; Santa Fe Klan, entre 2 y 3 millones; El Trono de México, de 400 mil a 600 mil pesos; El Malilla, alrededor de 125 mil; Los Ángeles Azules, entre 300 mil y 500 mil; Yuri, con una tarifa superior a los 100 mil pesos y cuyo contrato contempla un anticipo del 50 por ciento, además de El Haragán y Compañía, con un costo aproximado de 90 mil pesos.
La suma más alta estimada para estos siete nombres alcanza los 8 millones 415 mil pesos. Pero cuidado: no significa que la Feria del Alfeñique vaya a costar eso. Es apenas una parte de la cuenta. Se habla de nueve contrataciones iniciales, por lo que todavía faltan dos artistas por conocer, además de todos los gastos necesarios para que los espectáculos puedan realizarse.

Y aquí es donde la aritmética empieza a ponerse incómoda.
Porque mientras el Ayuntamiento de Toluca prepara millones para cantar y bailar, en las 48 delegaciones aún hay ciudadanos que prácticamente tienen que hacer malabares para transitar por calles llenas de baches.
La administración de Ricardo Moreno Bastida anunció como meta atender 20 mil baches en 90 días, con 48 frentes de trabajo. Una cifra que suena espectacular en el papel, aunque algunos vecinos aseguran que hay reparaciones que duran menos que una canción de moda: llega la lluvia, se tapa una rejilla o una coladera y nuevamente aparece el problema.
Es decir, se tapa el bache, pero no necesariamente se resuelve el problema.
Y mientras tanto, alrededor de 900 mil 855 habitantes enfrentan las consecuencias de vialidades deterioradas, calles secundarias en malas condiciones y arterias que requieren mantenimiento.
Porque el bache no distingue entre quien va en automóvil, motocicleta, bicicleta, transporte público o caminando; sólo espera al ciudadano en medio de la calle.
Pero ahora aparece un problema más serio. En la colonia San Sebastián, vecinos han denunciado hundimientos y grietas tanto en el suelo como en las paredes de al menos 15 viviendas.
Personal de Protección Civil ya acudió a realizar una revisión, pero los habitantes aseguran que la situación se ha agravado y que viven con la incertidumbre de no saber qué está provocando los daños ni qué tan peligroso puede resultar.

Y ahí está el verdadero contraste.
Mientras una familia observa una grieta crecer en su vivienda preguntándose si mañana seguirá siendo seguro dormir bajo ese techo, el gobierno municipal observa cuánto costará traer a determinado artista.
Mientras un vecino esquiva un bache, en algún escritorio se revisa un contrato para un espectáculo; una colonia pide estudios técnicos para conocer el origen de hundimientos, se hacen cuentas para producción, escenarios, sonido y seguridad.
Nadie está diciendo que la Feria del Alfeñique no deba realizarse. Es una tradición importante para Toluca, tiene potencial turístico, cultural y económico y puede generar beneficios para comerciantes y prestadores de servicios.
El problema está en las prioridades y, sobre todo, en la percepción ciudadana.
Porque para quien tiene una vivienda con grietas, la prioridad no es saber quién cantará en octubre.
Para quien destruye su automóvil en un bache, tampoco. Y para quien diariamente circula por una vialidad deteriorada, un cartel con artistas de primer nivel no tapa los hoyos.
El Ayuntamiento tendrá que explicar con claridad cuánto costará realmente la fiesta, cuánto se destinará a cada artista, cuánto representarán los gastos de operación y, sobre todo, de dónde saldrán los recursos.

Porque una cosa es gastar para celebrar y otra muy distinta es gastar mientras los ciudadanos siguen esperando soluciones.
La Feria del Alfeñique puede llenar plazas, generar fotografías, atraer visitantes y darle vida a Toluca.
Pero también puede convertirse en el espejo de una administración que deberá responder una pregunta bastante sencilla: ¿qué pesa más en la balanza, el escenario o las necesidades de quienes viven en las 48 delegaciones?
Porque de poco sirve que Toluca tenga una cartelera millonaria si sus ciudadanos tienen que celebrar cada vez que encuentran una calle sin baches.
Y quizá ahí esté el verdadero espectáculo: descubrir cuánto está dispuesto a pagar el gobierno por una noche de música mientras hay familias que llevan meses esperando que alguien atienda las grietas de sus casas.
Si quieren, también puedo hacer una versión aún más mordaz y política, con frases más contundentes dirigidas directamente al gobierno de Ricardo Moreno.
La Reforma Universitaria, a un paso
Se puso en marcha el nuevo semestre en la Universidad Autónoma del Estado de México, y, al mismo tiempo, la Rectora Patricia Zarza Delgado entregó públicamente a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez la propuesta de reforma a la Ley de la institución. Con ello, ya nadie podrá negar que ahora la pelota se encuentra en la cancha del gobierno estatal y que, para que camine la propuesta sólo se requiere de voluntad política de la titular del Ejecutivo estatal.
La reforma a la Ley de la Universidad Autónoma del Estado de México fue una de las causas de fondo que generó el movimiento estudiantil que, a la postre, echó abajo la elección de titular de la Rectoría el año pasado. Por lo tanto, concretar un proceso serio y de fondo de análisis y aprobación de la propuesta es un paso importante que no acepta dilaciones ni aplazamientos.
La reforma –de acuerdo con lo trascendido entre la misma comunidad universitaria— pone énfasis precisamente en los procesos de elección de autoridades para la institución, desde el titular de la Rectoría hasta los consejeros universitarios quienes son a final de cuentas quienes integran el Consejo Universitario, máximo órgano de dirección de la institución.
De ahí la importancia de contar con procedimientos justos, equitativos y democráticos que garanticen la participación de la comunidad universitaria en su conjunto, y que den peso específico al voto de cada universitario, pues sólo de esa manera se desterrará el sospechosismo que actualmente arrastra la elección de autoridades universitarias.
También la reforma retoma seriamente algunas de las principales demandas que enarbolaron los universitarios en el último paro de labores a las actividades académicas, asuntos relacionados con la no discriminación, la democratización de los procesos de ingreso a la universidad y la lucha que grupos feministas han sostenido desde hace algunos años en contra de prácticas de acoso académico y sexual.
La reforma a la ley de la Universidad Autónoma del Estado de México resulta inaplazable para la vida institucional, académica y administrativa de la institución, es algo que no se puede frenar, porque a alguien no le guste que la universidad sea libre y democrática, la UAEMéx debe recuperar su grandeza y para ellos es fundamental contar con un marco legal moderno y acorde a las exigencias de los universitarios.
Hay que recordar que la Universidad se compone de tres sectores fundamentales: los alumnos, académicos y trabajadores administrativos los cuales merecen el mismo respeto y ejercer a plenitud su derecho a la libre decisión en sus procesos formativos.
Nadie, absolutamente nadie puede ni debe atrasar el avance de la institución, es una demanda de la misma comunidad universitaria que debe ser respaldada desde lo más alto del gobierno del Estado de México por una mujer que conoce perfectamente la importancia de la educación, y más en el nivel medio superior y superior.


