+Toluca 2024, más historias de familia muestran una ciudad vasta en riqueza de personajes, son parte del imaginario de los habitantes
La frase:
Un escritor es alguien para quien la escritura es más difícil de lo que es para otras personas.
THOMAS MANN
En versión de Aranxa Solleiro
Son 26 las personas que conforman el libro Toluca 2024, más historias de familia, el cual recrea la memoria de la ciudad desde el año 2001 hasta el 2024, por lo que la vasta historia que en él se encuentra, enarbola una nostalgia, alegría y reconocimiento pertinaz de los habitantes que, aunque no todos hayan nacido en la capital del Estado de México, lograron dejar huella en la cultura, historia y política de la también conocida, capital con altura.
Con el Foro Tinta del Xinantécatl rebosante, el escritor del libro, el periodista (con estudios de derecho y anhelos de ser médico) Guillermo Garduño Ramírez, reseñó puntualmente el contenido de las 330 páginas que conforman la obra, a pesar de que es el cuarto libro de este tipo desarrollado por su pluma. La edición muestra vivencias que bajo la mirada del creador literario, construyen una ciudad vasta en riqueza, dado que no sólo se trata de políticos de renombre y un historial sobresaliente, sino en personas que, con su labor, su carisma y esfuerzo cotidiano, ya son parte del imaginario de los habitantes.

La idea principal, según Garduño, fue evitar recaer en aquellos trabajos de historiadores que a pesar de su amplio conocimiento en hechos y fechas históricas, no enfocan su trabajo en un sentido humanista.
Desde Ignacio Pichardo Pagaza, Humberto Lira Mora, María Teresa Jarquín Ortega, de quien especialmente reconoció su aporte histórico y recuerdo de la ciudad en años pasados; hasta formidables personajes que son esenciales para entender el dinamismo de la ciudad con dos mil 660 metros sobre el nivel del mar, como Don Pepe creador de las Tortas El Tragón, Doña Magda, dueña de los mejores tlacoyos del Mercado 16 de septiembre; Victoria y Elisa de las memorables palomitas Pop-Tales; así como Kesia Romero conductora leal a las calles de la capital con las ruedas del autobús que opera; Don Fidel con su miscelánea y Alfredo de la Garza, reconocido vendedor de bolígrafos en las aceras de escaso taciturno; el libro deviene en un tesoro de historias que tiene como principal objetivo, unificar a la comunidad y brindar imágenes que, incluso, conllevan al refuerzo del tejido social, al aprendizaje y a fortalecer la identidad.
Durante la presentación que sumó 60 minutos de recuentos, se tuvo un encuentro con algunos de los protagonistas del libro, como lo fue Walterio Vilchis, de quien se debe la idea de la construcción de un mejor Toluca a través de infraestructura; Arturo Cruz Alcántara del cual emergen sonidos que avivan a la ciudad a través del Grupo Los Traumas; Isis Rodríguez y Fabián Hernández, de cuyas manos se cocinan las mejores pizzas, pastas y ensaladas con sabores que transportan a Italia (no se pierda el tiramisú), así como la presencia de Tony, que con sus manos pinta los rostros de los futbolistas estrella de la escuadra escarlata, mejor conocidos como los Diablos Rojos y el hijo de una de las mejores cocineras de cochinita pibil, conocida por los amigos como Paty Pibil.
Dichos personajes, brindaron un ambiente emotivo al espacio, que aún al no contar con ventilación, permitieron que un viento fresco se respirara, en tanto que las vivencias de cada uno de ellos, evocó sentimientos de agradecimiento al periodista que les concedió contar su historia y les hizo creer que su trabajo cotidiano, realmente es apreciado.
Habrá que reconocer también que la atmósfera del lugar se abrió paso a las risas y a los aplausos, ya que Garduño impidió que la lista de personas plasmadas en el libro, se convirtiera en un nombramiento adormecedor, en tanto que de cada uno elaboraba una serie de líneas que incluso parecían versos y estrofas. Tal como lo fue la presentación del aclamado comediante Memo Ríos, que existe de manera especial en la memoria de los toluqueños y que además, auspició a la lectura de un texto que devino en una serie concordante de risotadas de parte de los asistentes.
El libro número 18 en la lista de las obras del escritor, no nada más es un ejemplo de amor hacia la ciudad, sino de respeto hacia quienes la crean y recrean día con día, es también rendir homenaje a personas que hicieron de su vida, un filtro de mejora en diversas esferas que envuelven a la ciudad, de la cual se ha escrito considerablemente; sin embargo, en escasas ocasiones dichos textos dan voz a quienes cohabitan con los claroscuros de la capital mexiquense.
Con autógrafos a un número notable de asistentes que obtuvieron el libro de manera gratuita, Garduño provocó que el inventario de obras rebasara lo esperado, por lo que seguramente, será la causa de la reimpresión de un mayor número de copias, pues al menos los asistentes, dejaron dicho que no todos alcanzaron y sería un regalo tener la posibilidad de recobrar anécdotas y vivencias de una Toluca en constante evolución, pero con la misma esencia, aún con el paso del tiempo.

LA PRESENTACIÓN ES DE JUAN MACCISE NAIME
La presentación del libro Toluca 2024, más historias de familia, corrió a cargo del presidente municipal de Toluca, doctor Juan Maccise Naime, quien escribió:
Para este gobierno municipal, la cultura y el arte son una prioridad. Estoy convencido que la verdadera reconciliación de la ciudadanía sólo es posible, mediante la expresión plural, atemporal e inclusiva que la cultura puede ofrecer.
La historia de Toluca es sin duda, la historia de sus familias. Un especialista en la reseña biográfica es don Guillermo Garduño Ramírez, que por cuarta ocasión nos deleita con sus letras en Toluca 2024, más historias de familia.
Sus palabras en esta obra, llena de riqueza y color, van de las anécdotas de vida hasta incidentes excepcionales, registrados como los principales aconteceres de 2001 a 2010.
En este libro, diversos personajes de la ciudad, incluso de manera involuntaria, quedan inmortalizados. Aquí, mujeres y hombres en sus distintas actividades diarias, se vuelven protagonistas de momentos que llenan de color y sabor la vida de la capital mexiquense.
El autor realiza la selección de las historias, con el oficio que sólo puede darse al recorrer la calle. Empático, ligero y conversador, logra asimilar las enseñanzas de sus elegidos, de quienes se vuelven un medio para que, del anonimato, pasen a la inmortalidad de la tinta.
Juan Maccise Naime
EL PRÓLOGO ES DEL ESCRITOR ARGENTINO BRUNO ERNESTO C.
Prólogo
El pasado… siempre presente
Uno jamás terminará por conocer las ciudades ajenas, que al leerlas, siempre serán propias, sobre todo cuando se percibe ese aroma de nostalgia de algo que estuvo y que, por azares del destino o decisiones equivocadas de los que las gobiernan, terminan por destruirlas y por borrar todo vestigio de su presencia, sólo que se les olvida: la memoria y el recuerdo permanecerán por algo que se vivió y ahí radica la permanencia no de un sueño sino de una realidad.
Es lo que provoca al leer, en exclusiva, los textos que integran el cuarto libro del toluqueño Guillermo Garduño Ramírez, quien ha tenido la sensibilidad y la paciencia de rescatar, a través de la conversación o intercambio de ideas, con los que han vivido y testimonian la Toluca que les ha tocado vivir. Una ciudad viva que recupera con su memoria el prestigio que tuvo y que ahora tendrá.

Hay, desde especialistas en la materia, historiadores, como los que han provocado y generado las acciones de lo que le da identidad; los oficios, los que elaboran alimentos propios no de su persona sino de una ciudad, si bien es cierto, algunos no son originarios de ahí, sí que los han transformado para darles ese toque y esa magia que hacen que uno, cuando llega de visita los busque y deguste a fondo.
Manjares de nombres extraños, pero que de tanto insistir –en su pronunciación– termina uno por apropiárselos y tener ese sentido de pertenencia a un sitio que se ha escogido porque se ha tenido esa suerte, para algunos, o una desgracia, de llegar ahí, porque en su estancia o en su terruño no se puede o no lo dejan a uno vivir. Ése es mi caso.
También me encuentro, por ser de otro país –Argentina– y me asombro con los seres que canalizan a la perfección su afición por un deporte, rescatan y subliman eso que nos maravilla y nos hace acercarnos a un deporte universal: el futbol con dos ídolos uno propio y otro adoptado: Vicente Pereda y José Cardozo, en un mural no tan grande, pero sí de dimensiones que agigantan la pasión y casi el fanatismo de conocer y gritar –a los cuatro vientos– la trascendencia del equipo que le ha arrebatado el alma y la pasión que sólo se vive cuando se mira en la cancha correspondiente.
Los recorridos son incansables, debido a que cubre los cuatro puntos cardinales en los textos que ha escrito, con una sola idea: rescatar la historia olvidada de la época reciente desde 1950 hasta el 2010. Dejando atrás, ese temor de que exista alguien quien aún vive y lo pueda desmentir, sólo que la virtud de Garduño es acercarse a los que conocen a fondo la historia que vivieron y con paciencia de un orfebre va dando forma a una capital de un Estado, México, para darle su real dimensión en donde no le pide nada a otras historias, de otras ciudades del mundo, y que cuentan con una ventaja: ser la capital de un país.
Toluca, no es el caso, pero uno que ha tenido la suerte de recorrer y andar por el mundo, encuentra los secretos en cuanto a similitud con algunos barrios de Buenos Aires, de donde provengo; de Montevideo. Quizá su ventaja sobre la ciudad de altura es que no se han conservado la mayoría de los edificios que le dieron la denominación de Toluca la Bella, por ser edificaciones o fincas del siglo XIX en donde llegó a su máximo esplendor y desarrollo. Acá me atrajo la expresión de pueblo globero y bicicletero. Mi Buenos Aires, ahora la recorren muchas motos por la inmensa ciudad, aunque a veces no para turistear sino para sorprender a los visitantes y quedarse con sus dólares.
Toluca, la ciudad querida, la odiada como dice una de las protagonistas e historiadora, al decir que estudió esta profesión para dedicarse al chisme y no pensar como en la filosofía o trabajar con números como hacen los científicos o físicos y calculistas.
Toluca 2024 es el título que llevará con orgullo aparte de la ya conocida frase: Más historias de familia.
Nuevos personajes, nuevas edades, nuevas visiones y nuevos recuerdos que surgen cuando se habla con el mismo idioma y la misma pasión del terruño que se quiere y que por lo mismo, se trata de dejar un testimonio vivo de lo que se vivió y de la ciudad que se conoció. Bienvenidos, de nueva cuenta, a un viaje por la nostalgia.
Bruno Ernesto C.
Crítico literario argentino

