152 JÓVENES CON SUEÑOS DE ESPERANZA POR SUS 15 AÑOS
Por Fátima Chávez
El eco de los cláxones y el rugido de los motores rompieron la cotidianidad del centro de Toluca este martes, transformando las calles en un escenario de fiesta y nostalgia.
El presidente municipal de Toluca, Ricardo Moreno Bastidor, señaló que alrededor de 152 jóvenes, con vestidos coloridos, ampones y brillantes celebraron la tradicional fiesta de «Sueños de Esperanza», un programa del Sistema Municipal DIF Toluca que este año llegó a su décimo quinta edición con el único propósito de regalar un día inolvidable a quinceañeras de diversas delegaciones que, ante situaciones adversas, se han acercado al organismo en busca de ayuda.
La jornada comenzó al mediodía bajo las imponentes naves de la Catedral de Toluca. Ahí, entre murmullos de bendiciones, se llevó a cabo la misa de acción de gracias. Acompañadas por sus familiares, empresarios y sus padrinos de honor, el alcalde Ricardo Moreno Bastida y la presidenta del Sistema DIF Municipal, Rocío Pegueros, las festejadas vivieron el momento religioso antes de inmortalizar el día en la fotografía oficial.
Durante el encuentro, el alcalde agradeció profundamente el respaldo de la sociedad civil, comerciantes y empresarios que se sumaron a la iniciativa, destacando que «se vale tocar una puerta para abrazar sus sueños» y que, gracias a la unión de los toluqueños, se logró un recorrido jamás pensado para que estas jóvenes fueran «princesas por un día» con un recuerdo que les quedará para toda la vida.
El edil, mencionó que la presidenta honoraria del DIF, Rocío Pegueros, fue pieza clave en la gestión de apoyos, logrando que empresas como Bellísima donaran los vestidos para las festejadas.
A la una de la tarde, la solemnidad del templo dio paso a la algarabía de la «Caravana de Quinceañeras». Los tráileres adaptados y los vehículos de los distintos clubes invitados se convirtieron en carrozas modernas que avanzaron por Independencia, Mariano Riva Palacio, Lerdo de Tejada, Felipe Villanueva, Morelos, Isidro Fabela y Río Papaloapan.
El desfile de color y música atrajo las miradas de los transeúntes a lo largo de su trayecto hasta su destino final: el Auditorio Agripín García Estrada en Santa Cruz Atzcapotzaltongo, sede de la gran recepción. La suma de esfuerzos demostró que la solidaridad y la magia de los quince años pueden rodar con fuerza por las calles de la capital mexiquense.
Un contingente inusual de tráileres decorados, autos antiguos y coloridos «vochos» se apoderó de las avenidas principales, pero los verdaderos protagonistas no eran las máquinas, sino las sonrisas de las 157 jóvenes que coronaban los pesados camiones.
Los chambelanes del Centro de Atención Múltiple (CAM) no podían faltar, así como las maquillistas que imparten cursos en el DIF municipal y las alumnas para embellecer a las quinceañeras y que decir del ambiente amenizado con el clásico mariachi.

