+El pleito entre el alcalde de Zinacantepec y su Síndica por el patrimonio del municipio: la suspensión y reanudación del servicio de Flecha Roja en Temoaya
La frase:
Que ganas, las de muchos alcaldes, de hacerse ricos en menos de un trienio, a costa de lo que sea. ¿Quién frenará esto?
ES PREGUNTA
En la política municipal hay un principio que nunca debería perderse de vista: los bienes públicos no pertenecen a quienes gobiernan, sino a la ciudadanía. Por ello, cuando surgen señalamientos sobre el manejo del patrimonio de un ayuntamiento, la exigencia de transparencia deja de ser un asunto político para convertirse en una obligación institucional.
Zinacantepec vuelve a colocarse bajo los reflectores luego de que la Primera Síndica municipal, María Félix González Zepeda, presentó una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción del Estado de México en contra del presidente municipal, Manuel Vilchis Viveros. La acusación gira en torno a la presunta desaparición documental de al menos 24 predios donados, cuyo valor aproximado asciende a un millón de pesos, inmuebles que, de acuerdo con la denuncia, no aparecen registrados en la documentación oficial de la administración municipal.
El señalamiento no es menor. Si los predios efectivamente fueron donados al Ayuntamiento, deben existir expedientes, acuerdos de Cabildo, registros patrimoniales y la documentación que acredite su incorporación al patrimonio público. La ausencia de esos documentos abre interrogantes que únicamente las autoridades competentes podrán esclarecer mediante una investigación imparcial.
La denuncia coloca nuevamente a un alcalde mexiquense en el centro de cuestionamientos legales en lo que va del actual trienio, alimentando la percepción ciudadana de que la rendición de cuentas continúa siendo una asignatura pendiente en diversos gobiernos municipales.

Como ocurre en cualquier Estado de derecho, la presentación de una denuncia no constituye una sentencia. Corresponderá a la Fiscalía Anticorrupción reunir pruebas, determinar si existen responsabilidades administrativas o penales y, en su caso, ejercer las acciones legales correspondientes. Del mismo modo, el alcalde señalado tiene derecho a presentar su versión de los hechos y ejercer plenamente su defensa.
Más allá del desenlace jurídico, este caso recuerda que la confianza ciudadana se construye con transparencia, archivos completos y cuentas claras. Cuando el patrimonio público genera dudas, la obligación de las autoridades no es guardar silencio, sino ofrecer explicaciones respaldadas por documentos. En tiempos donde la exigencia social de combatir la corrupción es cada vez mayor, cada investigación representa una oportunidad para demostrar que las instituciones funcionan y que ningún servidor público debe estar por encima de la ley.

RICARDO MORENO
A un año de las vacaciones del presidente municipal de Toluca Ricardo Moreno Bastida por Grecia, por segunda ocasión ha informado que será sometido a una cirugía de columna a mediados de agosto, por lo que permanecerá incapacitado durante varias semanas.
Durante La Toluqueña del pasado miércoles, el alcalde decidió dar a conocer anticipadamente la intervención médica para que no haya rumores sobre su ausencia.
La versión del edil es que será sometido a una cirugía en la quinta, sexta y séptima vértebras cervicales, debido a tres hernias de disco provocadas por la deshidratación de los discos intervertebrales, condición que ha causado dolores y calambres en uno de sus brazos.
El edil Toluqueño ha aclarado que el problema no fue a consecuencia de un accidente, sino de un proceso de desgaste natural.
Sin embargo en la política hay quienes se escudan en diversas situaciones para que algunos usen el recurso público para conocer países europeos, asiáticos entre otros
Cierran rutas del transporte por inseguridad
Desde el amanecer de este 1 de julio de 2026, la empresa de autotransporte Flecha Roja dejó de operar la ruta San Pedro–Temoaya–Naucalpan, una decisión que impacta a cientos de personas que diariamente viajan desde Otzolotepec, Temoaya y Xonacatlán hacia el Valle de México.
Con esta suspensión, los usuarios deberán hacer transbordos o buscar otras alternativas, lo que representa más tiempo de traslado y un mayor gasto. Además, algunos pasajeros expresan preocupación porque ahora prácticamente queda una sola opción directa para llegar a Naucalpan.
Para quienes viven, por ejemplo, en Xonacatlán, y trabajan en alguna parte de la zona metropolitana del Valle de México, esta decisión de la Flecha Roja es de gran impacto social y económico, pues, en algunos casos, tendrán que invertir por lo menos otra hora para su desplazamiento hacia la zona donde trabajan.

Aunque la empresa de transporte no ofreció ninguna explicación. Ni siquiera anunció su proyecto con anterioridad, se dice que se decidió suspender esa ruta no por falta de usuarios, que los había y muchos, sino por razones de seguridad, ya que era de las rutas más atacadas por quienes tienen la bonita costumbre de subirse a asaltar las unidades de transporte para despojar a mujeres y hombres a los que continuamente dejaban sin carteras, teléfonos celulares y cualquier pertenencia.
El cierre de esas rutas de autotransporte pone al descubierto la falta de capacidad de respuesta de la policía estatal para garantizar la seguridad de las y los usuarios del sistema de transporte público, pues pareciera que es más fácil suspender un servicio que fortalecer los esquemas de seguridad tanto en materia de patrullaje como los operativos que se realizan a bordo de las unidades.
Con este ejemplo, lo único que se logrará es que más empresas del sector transporte se unan a esta moda y mejor cancelen el servicio, en lugar de hacer algo real y efectivo para reducir, o erradicar, los asaltos que todos los días se cometen a bordo del transporte público.
Ocho días después, la empresa informó que la ruta Temoaya-Naucalpan funcion
Pero, en Palacio de Gobierno, continúan las reuniones para tomar café y según ellos conversar todos los días sobre sus avances en seguridad, lo cual evidentemente es muy poco lo que se logra, al menos en el terreno de los hechos, pues en la fantasía en que vive la Cuarta Transformación pareciera que de verdad trabajan.

