Gigantes de silla

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No es grande quien lastima,

es un niño asustado jugando a ser gigante.

*

Se sube en la tristeza ajena

para alcanzarse a sí mismo,

porque por dentro no se alcanza.

*

Cree que hiriendo,

crece.

Cree que humillando,

vale.

*

Pobre.

No sabe que el que se eleva pisando

nunca aprende a volar.

*

Quien busca apagar luces ajenas

termina siendo una sombra en el olvido.

Un gigante reprimido.

~~~

Buscar humillar a otra persona con toda intención, habla más de su bajeza que de su inteligencia.

Este tipo de personas, en realidad se sienten por debajo. No están a gusto consigo mismas, no se sienten importantes por eso necesitan achicar a otros para sentirse superiores. Es como subirse a una silla: no crecieron, sólo hicieron que el otro se vea más abajo por un momento.

Casi siempre es un patrón que se repite:

No es poder, es miedo. Miedo a no ser visto, a no valer, a no ser tomado en cuenta, a no ser suficiente. Lastimar les da una ilusión de control, aunque sea momentáneo.

No es hacia nadie, es desde ellos. El afectado solo es el espejo donde decidieron aventar lo que no saben sostener de sí mismos (enojo, frustración, envidia).

Y lo más triste: a corto plazo les funciona. Se sienten superiores cinco minutos. Pero a largo plazo se quedan solos, porque nadie quiere quedarse al lado de quien hiere para sentirse grande.

Si alguien te lastima para sentirse superior, no lo cargues. No es tu verdad, es su carencia.

Las personas de luz no necesitan apagar a nadie  para brillar. Eso ya te pone muy por encima de la gente de pensamiento enano que disfruta sintiéndose superior.

La verdadera grandeza no necesita lastimar a nadie.

No se debe tomar personal,

lo que brota desde el vacío

de un alma resentida y caprichosa.

~•~

Inés (Sami)