+Delfina Gómez, las lealtades y las elecciones del 27; Morena abrió registros, alcaldes, síndicos, regidores y diputados locales y federales, no deberán dejar sus funciones para participar
La frase:
Los funcionarios leales a Horacio Duarte Olivares, llevan ventaja para las próximas elecciones.
UN HECHO
En política, el poder no es permanente y quienes conocen las reglas no escritas del sistema saben que, conforme avanza un sexenio, las lealtades se ponen a prueba, los grupos comienzan a moverse y las aspiraciones sucesorias ganan terreno.
Delfina Gómez Álvarez, gobernadora del Estado de México, no es ajena a esta dinámica y, rumbo a las elecciones de 2027, enfrenta el desafío de mantener el control político de Morena mexiquense y de quienes ya comienzan a disputar posiciones para el futuro.
El Sistema Político Mexicano suele colocar a los gobernantes ante una realidad incómoda después de los primeros tres años de administración: el desgaste natural del ejercicio del poder y el reacomodo de los intereses políticos pueden debilitar su margen de maniobra.
Por ello, reforzar las lealtades y cerrar filas se convierte en una prioridad, particularmente cuando la contienda electoral intermedia también comienza a perfilar los escenarios de la sucesión gubernamental.

En ese contexto cobra relevancia la frase atribuida al mentor político de la maestra Delfina, Andrés Manuel López Obrador: lealtad a ciegas. Una expresión que, llevada al terreno de la política mexiquense, implicaría exigir a quienes forman parte del movimiento no sólo respaldo público, sino también disciplina y congruencia con las decisiones de quien encabeza el gobierno estatal.
La coyuntura electoral de 2027 obliga a Delfina Gómez a observar con detenimiento a los actores políticos que se mueven dentro y fuera de su administración.
Alcaldes, diputados, funcionarios y dirigentes partidistas tienen sus propios intereses, y algunos ya trabajan para colocar a sus allegados en las candidaturas municipales y distritales.
En esa disputa, la gobernadora necesita distinguir entre quienes respaldan su proyecto y quienes pretenden utilizar la estructura política de Morena para construir espacios de poder propios.
La consigna, en esta lectura, sería clara: hablar en corto con quienes todavía tienen margen para corregir el rumbo o tomar decisiones tajantes, incluido el cese de aquellos funcionarios cuya actuación contradiga las directrices del Ejecutivo.
La advertencia política no necesariamente requiere discursos públicos; en ocasiones, basta con que los involucrados comprendan que la confianza tiene límites y que la permanencia en un cargo no está garantizada.
Pero la gobernadora también tendría que cuidarse de quienes buscan influir en sus decisiones desde los espacios cercanos al Palacio de Gobierno. En política, las voces que llegan al oído de un mandatario no siempre representan los intereses de la administración y, mucho menos, los de un movimiento en su conjunto.
Por eso, el control de la información, la evaluación de los colaboradores y la capacidad de tomar decisiones sin intermediarios pueden resultar determinantes en los meses previos a la definición de candidaturas.
En Morena mexiquense, entretanto, comienza a cobrar fuerza el clásico no se hagan bolas y en las últimas horas trascendió que las decisiones sobre las precandidaturas o las figuras que fungirán como defensoras y defensores de la Cuarta Transformación en municipios y distritos habrían quedado bajo el control de Delfina Gómez, considerada la principal representante del movimiento en la entidad.
De confirmarse esta versión, el reacomodo explicaría parte de los retrasos en la publicación de las convocatorias correspondientes.
También se habla de la posibilidad de establecer un esquema escalonado, mediante grupos de municipios y distritos, para ordenar los procedimientos y evitar que las disputas internas se adelanten a los tiempos establecidos.
La eventual centralización de estas decisiones enviaría un mensaje a quienes ya se frotaban las manos pensando en convertirse en padrinos políticos de los aspirantes para 2027.
En otras palabras, la cercanía con determinados funcionarios o el control de una estructura local no necesariamente garantizarían capacidad para decidir quiénes aparecerán en las boletas electorales.
La lectura política es que Delfina Gómez buscaría evitar que los grupos internos se apropien anticipadamente de las candidaturas y conviertan el proceso electoral en una negociación entre intereses particulares.
Sin embargo, cualquier definición tendrá que ajustarse a los procedimientos partidistas y a las reglas electorales, pues el control político no elimina las obligaciones legales ni los mecanismos internos de selección.
Otro asunto que comienza a inquietar a quienes actualmente ocupan cargos de elección popular es la posibilidad de buscar la reelección. Por más expectativas que mantengan algunos diputados y presidentes municipales en funciones, la continuidad no estaría garantizada. Según la versión que circula en los espacios políticos, varios de los promotores de esas aspiraciones habrían perdido vigencia y capacidad de influencia, lo que complicaría sus intentos por asegurarles un nuevo periodo a sus aliados.

La señal para los interesados sería que los acuerdos construidos en el pasado no necesariamente conservarán su valor cuando llegue la hora de definir candidaturas.
En Morena, como en cualquier fuerza política, las alianzas pueden cambiar cuando se modifican las prioridades de quien tiene la responsabilidad de conducir el proyecto.
Así, el desafío de Delfina Gómez no consiste únicamente en conservar la disciplina dentro de su administración, sino en impedir que la anticipada lucha por 2027 erosione su autoridad y fragmente al partido que la llevó al gobierno estatal.
La gobernadora tendrá que equilibrar las lealtades, contener las ambiciones y evitar que los aspirantes conviertan sus cargos actuales en plataformas para imponer decisiones.
En la política mexiquense, el mensaje parece ser que nadie debería dar por asegurada una candidatura ni una reelección antes de tiempo. La última palabra, sin embargo, no dependerá nada más de la voluntad de una persona, sino también de los procedimientos partidistas, las condiciones electorales y la capacidad de Morena para mantener la unidad.
Por ahora, entre rumores sobre el control de las candidaturas, convocatorias que no terminan de publicarse y funcionarios que observan con atención su futuro, la consigna es no adelantarse ni confundirse: en la carrera hacia 2027, las posiciones todavía están en disputa y las lealtades serán sometidas a prueba.
Este jueves, Morena abrió el registro
Morena abrió este jueves 8 de octubre el registro para las personas interesadas en encabezar las Coordinaciones Municipales de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en el Estado de México, que serán, a final de cuentas, quienes ocupen las candidaturas a las 125 presidencias municipales de esta entidad federativa.
El proceso interno contempla a los municipios mexiquenses y forma parte de la convocatoria aprobada por unanimidad por el Comité Ejecutivo Nacional de Morena el pasado 6 de octubre.
Las solicitudes podrán realizarse del 8 al 18 de octubre de 2026, exclusivamente en línea, en un horario de 09:00 a 18:00 horas, a través de la plataforma establecida por el partido guinda.
De acuerdo con la convocatoria, las personas interesadas deberán ser mexicanas por nacimiento y mayores de edad. Además, tendrán que ser originarias del municipio por el que buscan participar o acreditar una residencia efectiva de al menos un año.
Para quienes tengan la calidad de vecinos, se establece como requisito comprobar una residencia no menor a tres años.
Los funcionarios de la administración pública federal, estatal o municipal deberán separarse de su cargo para solicitar su registro. Sin embargo, la convocatoria contempla una excepción para presidentes municipales, síndicos, regidores, diputados federales y diputados locales, quienes podrán participar sin dejar sus funciones.
Ese es el primer aspecto en el que hay cierta molestia de algunos militantes de Morena, quienes consideran que es precisamente esa cláusula la que les otorga cierta ventaja a quienes actualmente ejercen un cargo en las administraciones municipales, pues ellos si podrán disponer de su tiempo y recursos para promoverse como aspirantes a otro cargo en el mismo ámbito municipal.
Cada aspirante podrá solicitar su participación únicamente para una Coordinación Municipal.
Para completar el registro será necesario presentar la documentación establecida en la convocatoria, entre ellas:
Solicitud oficial de registro.
Currículum con fotografía y firma autógrafa.
Carta de compromiso con los principios de la Cuarta Transformación.
Carta de aceptación de los resultados del proceso.
Manifestaciones bajo protesta de decir verdad.
Consentimiento para la revisión de antecedentes no penales.
Credencial para votar.
Acta de nacimiento.
Comprobante de domicilio.
Documentación relacionada con la militancia.
Elementos que acrediten trabajo territorial y compromiso con el movimiento.
El acuse generado por la plataforma únicamente comprobará que se realizó la solicitud y no significa que el registro haya sido aprobado ni genera algún derecho sobre la designación.
Hay que destacar que en esta ocasión Morena sí revisará la trayectoria y reconocimiento territorial, por lo que deberán presentarse testigos de la labor realizada a favor de esa organización política en los últimos meses.
Una vez concluido el periodo de registro, la Comisión Nacional de Elecciones realizará la revisión de los documentos y una valoración integral de los perfiles, en la cual se prevén también los resultados de las encuestas en las que se medirá el grado de aceptación para los potenciales candidatos a las alcaldías.
Entre los elementos que podrán ser considerados en este proceso se encuentran la trayectoria política y social, reconocimiento territorial, antecedentes, atributos éticos y afinidad con los principios de Morena.
El partido también podrá recurrir a encuestas, estudios de opinión, consultas y sondeos como parte del procedimiento de selección.
En aquellos municipios donde existan más de seis perfiles considerados idóneos, la convocatoria contempla la posibilidad de realizar un primer sondeo para reducir la lista hasta seis personas antes de una eventual encuesta.
Durante el proceso interno, los participantes únicamente podrán realizar actividades como recorridos casa por casa, reuniones vecinales y asambleas.
La convocatoria prohíbe los espectaculares y actos de promoción considerados dispendiosos, así como el uso de recursos públicos, programas sociales o entrega de dádivas.
También queda prohibida la intervención de servidores públicos para favorecer a alguno de los aspirantes.
Morena informó que los registros que finalmente sean aprobados serán publicados a más tardar el 31 de diciembre de 2026, o sea que habrá coordinadores municipales hasta el cierre del presente año.
La definición de las Coordinaciones Municipales podrá contemplar ajustes con el objetivo de garantizar la paridad de género.
De esta manera, el proceso para las Coordinaciones Municipales de Morena en el Estado de México comenzará formalmente con el periodo de registro que estará abierto hasta el próximo 18 de octubre y concluirá junto con el año en curso; es decir, en realidad habrá candidatos formales a presidentes municipales para el Estado de México hasta el año 2027.


