Oído
No es tu oreja
(caracol de ornato)
Ni tus manos
(anémonas punzantes)
Es tu mente la que juega
y se estira como puente
a buscar veredas
(inconclusas)
pintadas de carmín
y verde fuerte.
Es tu voz que se resbala
del soplo sordo de las ramas,
del agua dulce y salada
del metal indiferente.
Corolario:
Beethoven era sordo y aun así pudo ser músico. La endolinfa de la cóclea recorre a ésta en forma de espiral. Existen filamentos de actina en el oído.

