+ Cuarta Transformación: Primer Informe Manchado de Sangre

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La frase

Tiene Toluca la policía mejor pagada, mejor equipada (patrullas rentadas), pero la delincuencia sigue y…

MAS ACTIVA

 

CON EL TOLUCA: El equipo choricero sumó su novena derrota en la temporada, es decir 27 puntos perdidos miserablemente. Apenas 14 goles anotados, lo que quiere decir que tiene una delantera de chisguete y 24 recibidos, lo que significa una defensiva de chicle, que no sirve para nada.

El 4-0 en León, no era previsible para La Volpe, pero para mi si. Es más pensé que los verdes le repetirían la dosis al Toluca de aquel 7-0 el 3 de febrero de 1974, sólo que esta vez si hubo portero en plena recuperación, Alfredo Talavera, quien evito cuatro goles cantados, en aquella ocasión (1974) había un indolente argentino en la portería, como muchos de los que hay ahora, Hugo Pini, quien fue una auténtica coladera.

¿Qué pensará La Volpe, que alguna vez jugará bien Rigonato? Esperar eso, es como pensar que se puede sacar agua de una piedra. Eso ya ni en los pasajes bíblicos.

En la goleada, se confirmó lo que ya todos los que le vamos al Toluca sabemos, la poca calidad de Chalá, la ínfima categoría de Ruiz, la novatez pagada a precio de oro de Adrián Mora, la torpeza de Sauro, la tontería de Hernández de cometer un penal innecesario.

Una línea media inoperante, con Rigonato que ni defiende ni ataca, sino todo lo contrario. Con Da Silva que no le quita el balón a nadie, con Pardo quien es ídolo de los loritos de la TV, pero que enseñó el cobre al no saber rematar en dos oportunidades de oro y con Canelo, que es candidato a jugar en el Veracruz, pero no en el Toluca, por más maltrecho que se encuentre.

Total, es un equipo porquería, que requiere una reingeniería a fondo.

Cuarta Transformación: Primer Informe Manchado de Sangre

El presidente Andrés Manuel López Obrador venía preparando con gran ilusión su Primer Informe de Gobierno, para la gran fiesta en el zócalo capitalino, pero ahora nada ni nadie podrá evitar el registro histórico de un primer año de gestión tan manchado de sangre, muerte y horror en todo el territorio nacional, con la marca de una Cuarta Transformación del terror.

Cual Quijote de la Mancha, el presidente mexicano cabalga solo con su bandera de amor y paz, de abrazos y no balazos, de primero los pobres, de los otros datos que desconocen la caída en picada de la economía nacional, y del deseo de convertir a los criminales en hermanas de la caridad, ahora llega a la primera escala de su sexenio gubernamental para rendir cuenta a su amo: el pueblo mexicano.

La escalofriante realidad mexicana que alarma a propios y extraños, parece tener sin preocupación al primer presidente de la izquierda, quien no cesa en repetir cada mañana que vamos muuuuy bien porque ya no hay corrupción en México y que toda la población se está portando también muuuuy bien. ¿Y el alcalde de Fresnillo, Zacatecas?,  de origen morenista, con fiestas que no dejan lugar a duda sobre corrupción.

Sin embargo será un Primer Informe de Gobierno de pura saliva, porque no hay obra pública, ni nuevo empleo formal, ni crecimiento económico, ni confianza del exterior para invertir en el país, por lo que los logros a presumir serán los ahorros del gobierno federal para repartirlos entre su futura clientela electoral, pero producto del despido de miles de servidores públicos federales, de recortes a los programas gubernamentales, sociales, culturales, educativos, turísticos, ambientalistas, de salud y de investigación científica y tecnológica.

Seguramente ni las masacres que suceden todos los días, a todas horas, en todo el territorio nacional, como acertadamente lo describió la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, inmutarán al presidente Andrés Manuel López Obrador, para llegar a su plaza pública favorita, el zócalo de la capital del país, para mostrar en cadena nacional la mejor de las sonrisas para gritar eufórico: “Vamos muuuy bien, ya no hay corrupción y todos nos vamos a seguir portando muuuy bien”.

Lo crítico es que pasando las fiestas de Navidad y Año Nuevo, los mexicanos tendremos un amargo despertar al arranque del 2020 con un ambiente dominado por las bandas criminales, por los asesinatos, los secuestros, el desempleo y el nulo crecimiento económico.

No es querer pecar de pesimistas, pero todos los indicadores económicos, políticos y sociales, aunados a los conflictos al interior del propio partido político del Presidente de la República, son señales inequívocas de que estamos ya en la época de vacas flacas en México.

Ante un panorama programado desde la Presidencia misma de la República, hacia un creciente gasto público en reparto de dinero a diestra y siniestra, aunado a una menor recaudación fiscal por el galopante desempleo y la mínima inversión pública y privada, no puede esperarse un resultado mejor al tristemente alcanzado en este primer año de gobierno de la Cuarta Transformación, ¿no le parece a usted, estimado lector?