Mi colibrí
Un colibrí me echa su aliento
y un monstruo despierta algún dulce sueño
de ésos que uno se fabrica con los ojos abiertos
una mujer se destapa porque ya no puede más
porque su cerebro y sus piernas están a punto de colapsar
como colapsa el sol luchando con la lluvia
saliendo un arco iris
y yo aquí
tomando mi café de siempre
solo
y sin visitas
porque me lo he buscado
y sin quejas me siento en un sillón gigante a mirar un punto fijo
y a fingir un cigarro y un whisky falsos
porque me han prohibido casi todo
y yo nuevamente aquí
con mis gatos que se van reponiendo
con mis duelos
mis lutos
mi biblioteca vacía
mi caja fuerte vacía
mi cama con una sola almohada
y sin la música de tu voz ni tu mirada
caliente Angélica, casi lastimera y azucarada
y más solo que nunca o de siempre
viene la película de mi vida
con todos los excesos
con todos los límites
con todas las fronteras
viviendo de prestado,
como dicen
sin miedo
cansado, descubriendo ese nuevo
placer del agotamiento gota a gota
esperando quizá que suene el timbre
y acaso tú, tú contigo misma,
pero las casas de los pobres
no tienen puertas,
ni colibris.

