+ Nueva Década, Nueva Alternancia en el Poder; Nuevas Dudas; Trifulca en Gran Morada, un herido

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La frase

Debería crearse una nueva asignatura que enseñara a los niños a discriminar las falsedades y a desarrollar espíritu crítico.

ROSA MONTERO

EL DETALLE: Ocurrió el sábado 28 a las 12:00 del día en el fraccionamiento de lujo denominado Gran Morada, al norte de la Ciudad de Toluca, en que se enfrentaron dos facciones de elementos de seguridad privada. Una facción por defender a su dueño y otra por ser azuzada por un elemento en estado inconveniente. La empresa se llama Protección Integral J. Mac de México, S.A. de C.V.

El resultado fue un herido con arma blanca, un tremendo charco de sangre y algunos de los módulos de casas sin seguridad al ser cesados por la administración de la constructora.

Aquí surgen dos cuestiones:

¿Bajo qué tesitura y normas, son aprobados los grupos de seguridad privada por la Secretaría de Seguridad Estatal y con qué criterio se autoriza la contratación de elementos para prestar el servicio que en muchos casos, es bastante alto económicamente hablando.

¿Qué seguridad tendrán ahora los vecinos afectados, porque alguien no hizo bien su trabajo?

Nueva Década, Nueva Alternancia en el Poder; Nuevas Dudas

Comienza una nueva década, la de los 20 en el siglo XXl, estamos viviendo también una nueva alternancia en el poder, la de la izquierda; pero surgen también nuevas dudas luego de las que dejaron los gobiernos priistas, los panistas, y las que están generando ahora los morenistas de la Cuarta Transformación.

En esta nueva década, la del 20/20, los mexicanos reclaman llegar por fin a encontrar la estabilidad económica, política y social que les permita generar buenas expectativas de desarrollo para las futuras generaciones, sin los sobresaltos traumáticos de los cambios de gobierno o los giros ideológicos en las esferas del poder.

Hasta el final de este 2019, las alternancias en el poder se han dado como producto del hartazgo por la inoperancia de los gobiernos en turno, más que como una convicción de que los nuevos depositarios del poder vayan a cumplir con todas las expectativas de la sociedad mexicana.

Durante más de 70 años, la alternancia gubernamental en México se fue dando como producto de las luchas intestinas dentro del propio Partido Revolucionario Institucional (PRI), heredero de los diferentes grupos políticos de la Revolución Mexicana, y así fue como vimos gobiernos de extrema derecha como el Gustavo Díaz Ordaz, o de extrema izquierda como el de Luis Echeverría Álvarez, cuyo modelo ahora sigue a pie juntillas, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en cuando a concentrar el poder absoluto y los recursos presupuestales y las decisiones nacionales en la figura presidencial.

Si bien es cierto que existen estilos personales e ideológicos de gobernar, también lo es que las familias mexicanas tienen derecho a un mínimo de garantías de que sus gobernantes, independientemente de la ideología política que practiquen, sepan llevar las riendas del país por la estabilidad económica, la seguridad pública y patrimonial, la generación de empleo formal con salarios dignos, educación de calidad, y desarrollo integral para las nuevas generaciones.

El actual presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, no puede ir de contradicción en contradicción al asegurar que no cederá en soberanía nacional pero sus acciones son de sometimiento hacia el vecino del norte; que respetará la democracia nacional y sus acciones van encaminadas a la concentración del poder absolutista; que no se reelegirá cuando todas sus iniciativas legislativas van sobre esa vía; que acabará con la corrupción y la criminalidad en el país pero sus decisiones consisten en un manejo arbitrario y opaco del presupuesto público, así como la evidente tolerancia a las conductas criminales de las bandas que se han apoderado del territorio nacional; que respetará el Estado Laico cuando promueve el discurso religioso, incorpora a la nómina gubernamental a los ministros del culto de su preferencia y alienta a su partido para legislar en contra de la separación estado-iglesia.

No puede ni debe estar peleando todas las mañanas con periodistas, intelectuales, periodistas, empresarios, críticos, defensores de los derechos humanos, ambientalistas, partidos políticos, gobernadores, presidentes municipales y hasta medios de comunicación extranjeros.

La nueva década debe servir para que México encuentre, por fin, el camino de la reconciliación nacional, la paz social, el desarrollo económico, la democracia con respeto y participación de todas las ideologías, y la justicia social, ¿no le parece a usted, estimado lector?