Detrás de la pantalla: segundo momento
Este marzo 2021, los maestros en ejercicio docente cumpliremos un año detrás de la pantalla dejando la educación presencial atrás. Cada uno de los ámbitos educativos tuvimos que adaptarnos, ajustarnos, aprender y resolver sobre la marcha.
La necesidad de no parar la educación en el sistema educativo mexicano llevó, a maestros y alumnos, al conocimiento forzado de la era digital.
En el caso de los profesores, la adaptabilidad fue más costosa dada la falta de familiaridad y habilidades poco desarrolladas ante la cibernética. En situación de alumnos, si el maestro ha sido accesible a los nuevos conocimientos, los estudiantes han sido beneficiados por la guía docente propiciando la creatividad, iniciativa e innovación educativa desde las diferentes herramientas digitales que permiten dar paso a nuevas formas de conocimiento en la trasmisión de contenido.
Sorprendentes son los resultados de la comunión entre maestro alumno detrás de cámara cuando las circunstancias les han favorecido; sin embargo, no puedo dejar de lado que el contexto de nuestro sistema educativo nacional, tiene muchos aspectos que no permiten obtener resultados igualitarios y benéficos para todos.
Enumerar cada una de las adversidades no nos ayuda mucho; son realidad contra la que se lidia diariamente, sí es una certeza es que la educación no es la misma y gira hacia nuevas formas necesarias en pro de la formación de los ciudadanos del mundo así como que, la adaptabilidad, crecimiento profesional, actitud proactiva ante el Covid-19 son insustituibles ante su adversidad.
La esperanza está en las nuevas generaciones habilitadas en la era digital, ellos son el parteaguas de un mundo, con las habilidades desarrolladas, sean quienes den el nuevo giro a la nubia educación del siglo XXl.

