Querida Tita
Dices no ser cariñosa.
Tus acciones te contradicen,
enuncio algunas:
Mijito-mijita,
siempre llamas
no importa
la ocasión.
Tu comida,
siempre presente
y deliciosa
cada día
y cada festividad.
Los regalos
fuera juguete
o vestimenta,
plastilina
o papel.
Me mostraste
la imaginación
no tiene
límites.
La grabadora,
y las fotos
registro de
la eterna felicidad
que nos regalaste
a cada uno.
Y finalmente,
la hermosa
e inmortal
frase
Te quiero,
te quiero
te quiero…

