URGE RECUPERAR A ALUMNOS DESERTORES ANTES QUE DISEÑAR NUEVOS LIBROS: E CON R

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La Convocatoria para realizar el análisis del Plan y Programas de Estudio para el diseño de los libros de texto gratuitos para la Educación Básica está alejada de la realidad, ya que en estos momentos aqueja al Sistema Educativo el innegable empobrecimiento del aprendizaje de los estudiantes, por lo que es más urgente implementar estrategias para recuperar al millón de alumnos que en los diferentes niveles educativos han decidido dejar la escuela.

Así lo aseveró a través de un comunicado la organización Educación con Rumbo, que, con motivo de la convocatoria, señaló que es “poco oportuno distraer recursos y tiempo para pensar en nuevos Planes y Programas de Estudio y mucho menos nuevos materiales educativos.  Los inconclusos y empobrecidos aprendizajes que reportan los maestros, nos deberían llevar a atender primero esta urgencia”.

Asimismo, señalaron que otra necesidad a atender es recuperar al millón de alumnos que en los diferentes niveles educativos han decidido dejar la escuela, “por qué no destinar esfuerzos para motivar a las familias y a los estudiantes a regresar a las aulas”, cuestionan en el escrito.

En el orden metodológico, advirtieron que un cambio del Plan y Programas de estudio debe estar antecedido de un diagnóstico que avise de la urgencia de reorganizar los contenidos de aprendizaje. “La última reforma educativa se empezó a implementar en 2017, con tres años que antecedieron a una fina construcción de la malla curricular.  El ejercicio que hoy observamos parece ser que avanza con procesos paralelos, por un lado, se presenta una propuesta de asignaturas para cada nivel educativo, y de forma paralela, el levantamiento de opiniones en las asambleas y simultáneamente esto alimentará la elaboración de los libros de texto”.

Ante ello, expresaron que la convocatoria no debe ser un mero acto de legitimación de una propuesta y materiales que ya están elaborados.

“Nos llama la atención que el 24 de marzo del año en curso con la última asamblea en La Paz, Baja California Sur, aún no conozcamos cómo considerarán todas las aportaciones (han sido miles en las que pudieron transmitirse por las redes sociales) para reconsiderar las asignaturas del Plan y Programas de Estudio y cómo se tomarán en cuenta para la elaboración de los libros de texto; pero más complicado aún, cómo se incorporarán para que los libros estén diseñados, impresos y distribuidos en agosto.  Las fechas no las conocemos y los tiempos son sospechosos”, señalaron.

Y es que, añadieron, las preguntas que se han elaborado en las asambleas no parecen pertinentes para ayudar a identificar los enfoques que deberán permear las estrategias que se incorporarán en los materiales educativos.

Sobre la implementación, advirtieron que si el Plan y Programas, así como los libros de textos aparecen en agosto, antes de iniciar el ciclo escolar 2022-2023, esto supondrá que los maestros deberán destinar mucha energía para conocerlos y manejarlos, pero además deberán atender el rezago educativo, si nos parece un despropósito de implementación.

Finalmente, sobre el impacto de esta reforma, Educación con Rumbo cuestiona: “¿Quién dice que un cambio de Plan de Estudio, o de Programas o de Libros de Texto garantice el cambio de las prácticas de aula de los profesores?; nos hubiera gustado ver políticas educativas que enriquecieran el trabajo de los maestros, políticas que ayudaran al equipamiento de las escuelas, que generaran materiales diferenciados para los diversos contextos del país para atacar los retrasos de aprendizaje de los estudiantes, que redujeran las brechas que se abren cada vez más, incluso en alumnos de las mismas escuelas; de actualización permanente de los maestros, que integraran todos los espacios de formación inicial de profesores a la actualización permanente de los que ya están frente a grupo, que visibilicen lo que se está haciendo bien en las aulas mexicanas, entre otras”.

De esta manera, enfatizaron que los cambios que se hagan en materia educativa deben marcar un camino, una ruta segura para todos los estudiantes.