INFORMES MUNICIPALES CON POCA RESPONSABILIDAD EN MATERIA AMBIENTAL
A propósito de que los 125 presidentes municipales del Estado de México empezaron a rendir su tercer y último informe de labores de administraciones, que en su mayoría culminarán el 31 de diciembre en números rojos y algunos con una gran deuda en materia ambiental, para dar paso a los nuevos alcaldes.
Es imperativo recordarle estimado lector que los municipios tienen una responsabilidad hacia el medio ambiente directo, inmediato e ineludible. Además de que son el primer escalón hacia una cultura ecológica ya que son el primer orden de autoridad y cercanía con la ciudadanía (o al menos así debería de ser).
Hasta hace pocos años los ayuntamientos entendían su responsabilidad hacia el medio ambiente como una cuestión adicional a sus funciones que tenían relativamente poca significación. Tal vez consideraban que no era mucho lo que ese nivel de gobierno podía aportar en dicha materia. Todavía hoy algunos munícipes y sus cabildos no han caído en la cuenta que de los tres órdenes de gobierno el municipio es el que directamente está en contacto con la geografía y el medio ambiente de su territorio. Sin embargo, el impacto de los problemas ambientales sobre nuestra vida cotidiana se deja sentir cada vez con mayor intensidad, porque siempre será en el territorio de algún municipio donde se desarrolle.
Cabe señalar que las responsabilidades que la Constitución política impone de manera exclusiva a los municipios, mismas que por su naturaleza tienen hondas consecuencias ambientales. No se comentan otras obligaciones que se comparten con las autoridades estatales o federales. Entre estas últimas, como ejemplo, las siguientes: la construcción de presas de gavión para controlar arrastres; de bordos y represas para facilitar la infiltración; reforestación; brechas corta fuego; combate de incendios forestales; combate a la tala; cuidado de la biodiversidad en el territorio municipal y otras.
Varios servicios públicos que la Constitución política asigna como facultades y obligaciones municipales tienen una profunda repercusión en la calidad de vida de los habitantes. Los ayuntamientos deben revisar sus prioridades de gobierno y privilegiar la prestación de esos servicios públicos sobre los restantes. Los servicios de agua potable, drenaje, saneamiento, tratamiento de aguas negras, residuos sólidos, rastro y mercados son de aquellos que inciden sobre el bienestar y sobre el estado del medio ambiente. No deben mantenerse en segundo plano porque el precio que paga el ciudadano y la naturaleza es inconmensurable. En otras palabras, debemos cambiar el paradigma de la administración municipal hacia el propósito del desarrollo sostenible.
Más allá de la obligación estrictamente jurídica, otras razones de índole política y social hacen ineludible la respuesta a los desafíos ambientales del municipio. Es suficiente observar directamente las condiciones geográficas y sociales en las que se desenvuelve la mayoría de nuestros pueblos y ciudades, para reconocer los retos de los ayuntamientos del país y emprender la responsabilidad social.
A modo de conclusión, independientemente de las condiciones ecológicas de los municipios muchos de los problemas que se han mencionado en #RespiraLaVida, ONU Medio Ambiente , Green Peace; en los trabajos del ex gobernador del Estado de México, Don Ignacio Pichardo Pagaza, ( a manera muy personal ha sido mi mentor en el tema) y otros medios de comunicación, se aliviarían sustantivamente si la población tuviera acceso a una educación profunda sobre el tema de la naturaleza, del medio ambiente y del desarrollo sostenible. Nos referimos a un cambio en las prioridades de la educación para todo el conjunto de la población, comenzando por los políticos y los dirigentes sociales, cuyas decisiones pocas veces toman en cuenta esta variable. Todavía seguimos pensando que el desarrollo y el progreso equivalen a «dominar a la naturaleza y ponerla al servicio del hombre», esa forma antropocéntrica de pensamiento ha traído como consecuencia el deterioro de la misma con secuelas cada día más evidentes y dramáticas.
Nosotros los ambientalistas solicitamos muy respetuosamente a los próximos ediles emprendan las acciones necesarias para atender las RESPONSABILIDADES MUNICIPALES EN MATERIA AMBIENTAL.

