+Hoy tercera reunión de transición, se espera que la situación siga tersa; En el 24º aniversario de la muerte de don Juan Monroy Pérez “Juan el Bueno”; uno de sus nietos recordó sus obras

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La frase:

Juan Monroy Pérez, trayectoria política impecable y también como desarrollador urbano.

VAYA UN RECUERDO

 

TERCERA REUNIÓN DE TRANSICIÓN

 

Este martes en Palacio de Gobierno, será la tercera reunión en el proceso de transición del gobierno estatal. Hay dos temas a tratar, aunque aún no se determina cuál de los dos será el principal: Obra Pública o Educación.

¿Qué sentirán los que se van, que los días y los meses que faltan son demasiado cortos?

 

A su vez ¿Qué sienten los que están por llegar, que los días son muy largos, sobre todo sin cobrar lo que piensan van a acceder?

Si los que se van ya tienen una forma de vivir, la tienen fácil, aunque dicen los políticos que saben, que el dinero por mucho que se tenga nunca supera el encanto del poder.

 

Si de Obra Pública se trata, ya se manejó que las obras federales serán un apuntalamiento básico para doña Delfina, se ha involucrado en ello, se ha presentado en las mañaneras y seguramente serán su carta de presentación.

Si el tema es Educación, bien que lo domina la nueva gobernadora, aunque deberá tomar en cuenta que el Estado de México es distinto a los demás, primero por la gran cantidad de maestros estatales que cobran del presupuesto estatal también, cosa que no pasa en muchos estados del país. Y desde luego deberá tomar en cuenta que ella tomará posesión unos 20 días después del inicio del ciclo escolar.

Pero si todo marcha como en las dos reuniones anteriores que han sido tersas, eso es benéfico para nuestra entidad. Hay que tomar en cuenta que doña Delfina llega muy arropada bajo el manto presidencial, lo que le ha permitido, después de haber ganado las elecciones, tener un papel altamente protagónico, en el que se ha desempeñado con acierto.

 

Doña Delfina.

EN MEMORIA DE UN RECONOCIDO POLÍTICO JUAN MONROY PÉREZ

 

Este jueves 20 de julio, en Atlacomulco se recordó el vigésimo cuarto aniversario del deceso del Contador Público Juan Monroy Pérez, conocido como Juan el bueno, quien fue presidente municipal de Naucalpan de Juárezdiputado local y presidente de la Cámara de Diputados, así como secretario General de Gobierno en la época del gobernador Jorge Jiménez Cantú.

La ceremonia fue presidida por la alcaldesa Marisol Arias Flores.

En la ceremonia, su nieto Jorge Fernando Monroy Zendejas (quien fue candidato a diputado local en Metepec por Movimiento Ciudadano) recordó un discurso de don Juan, pronunciado hace 45 años, tras ser declarado Hijo Distinguido de Atlacomulco, en donde se denota la forma de ser del desaparecido político y su actividad posterior como constructor de grandes desarrollos habitaciones en Metepec, entre ellos el llamado edificio inteligente.

La política debe ejercerse para dos cosas: para servir y para hacer amigos. Siempre pensé que los cargos públicos son transitorios y que al final de la jornada sólo queda la familia si supo uno conservarla y los amigos que no se retiraron. Debo confesar que he sido un afortunado en mi paso por la política, pues a varios años de haberla ejercido conservo a la familia unida, comprensiva y afectuosa y la cosecha de amigos ha sido muy generosa también, lo que se constata en que en este acto público, ustedes mis amigos de Atlacomulco me ofrecen un testimonio de gratitud por las obras que me fue posible promover en beneficio de nuestro municipio, cuando tuve la fortuna de fungir como secretario General de Gobierno al lado de uno de los hombres más fecundos que ha dado el Estado de México el doctor y gobernador Jorge Jiménez Cantú.

 

Dicen que recordar es vivir. Recuerdo que hace 13 años al no poder lograr mi anhelo de ser gobernador del Estado, me retiré de la política para incursionar en actividades empresariales. Salimos de gobierno para pedirle prestado al licenciado Carlos Araiza, director de Bancomer para construir casas de interés social en Toluca.

 

Un par de meses después en reunión con el entonces gobernador Alfredo del Mazo González, me dijo oye Juan, sé que te estás dedicando a construir casas, por qué no te dedicas a construir casas aquí, en Atlacomulco, a lo que yo en ese momento le contesté, porque no tengo en dónde construirlas.

No tengo un solo metro cuadrado de mi propiedad en Atlacomulco, a propósito lo hice, para que no se fuera a pensar que parte de las obras de infraestructura que estuve desarrollando y promoviendo fueran para beneficio personal y vaya que tuve oportunidad de adquirir excelentes terrenos que me ofrecieron en venta en lo que hoy es el anillo periférico, como el que Javier Mercado me ofreció, muy barato por cierto, en lo que hoy es el tianguis, la Terminal de autobuses y por supuesto los terrenos que Matías Pérez me ofreció muy cerca del camino a San Juan de los Jarros.

 

Cómo no recordar aquella reunión de amigos con un grupo, entre ellos Mayolo del Mazo cuando soñamos construir para Atlacomulco un circuito vial periférico y evitar que los camiones pesados cruzaran por el centro de la población, algunas opiniones dijeron que esto restaría importancia a los comercios de la zona, el tiempo nos dio la razón.

 

Es fácil imaginar el caos vial que existía en el centro de la población, sin este circuito periférico, que recuerdo bien costó 80 millones de pesos de hace 15 años, es decir hace 45 años que fue cuando se escribió este discurso.

 

Cómo no recordar aquella vez en la zona de los terrenos de la estación, entonces propiedad de la familia Caballero y Vieyra y que hoy da asiento a importantes industrias que constituyen una gran fuente de trabajo para muchas familias de Atlacomulco y de municipios vecinos. Cómo no recordar aquel lunes de 1979, cuando le pedí al gobernador Jiménez Cantú su anuencia para construir una autopista para comunicar de manera efectiva y en poco tiempo a Atlacomulco con Toluca como un impulso más a la incipiente zona industrial que nacía y para fortalecer el desarrollo de los municipios del norte del Estado.

 

Recuerdo que con dos tractores Caterpillar V8 que traíamos haciendo obras en las zonas de Aculco y Acambay, ahí en tan solo tres meses liberamos el derecho de vía desde Atlacomulco hasta Toluca, con el apoyo de varios presidentes municipales, de Atlacomulco, Jocotitlán, Ixtlahuaca, Almoloya de Juárez y Toluca, quienes nos ayudaron a trabajar de la mano con los pobladores.

 

Con un gran esfuerzo dejamos en 1981 esta gran obra con más del 70% de avance, tocando al entonces gobernador Alfredo del Mazo González terminar esta autopista que hoy forma parte de la importante vialidad Guadalajara-Morelia-Ciudad de México.

 

Cómo no recordar los trabajos de adaptación que se hicieron en el parque El Ocotal, en el parque Isla de las Aves, para visualizar la construcción del auditorio municipal, (que hoy lleva su nombre Juan Monroy Pérez).

 

Estimados paisanos, quiero decirles que ningún mérito personal me cabe en la realización de estas obras, fue sólo una feliz circunstancia que se presentó y que cualquier otro atlacomulquense habría aprovechado igual o más que yo para servir a Atlacomulco, porque todos los atlacomulquenses amamos profundamente nuestra tierra, queremos servirla y siempre viendo la manera de amarla, porque lo aprendimos a hacerlo desde niños, recorriendo sus calles, callejones, sus plazas públicas, sus paseos, el cerrito de las Cruces, la Lagunita, aprendimos a amarla a través de sus tradiciones, la feria de septiembre y con las peregrinaciones al señor del Huerto.