+A propósito de ISSEMyM; Pensiones: ¿y con qué?
La frase:
No te retires simplemente de algo, ten algo a lo cual retirarte.
HARRY EMERSON FOSDICK
Pensiones: ¿y con qué?
Me puse a investigar en el que llegó a ser el mejor Instituto de Seguridad Social a nivel nacional y obtuve información diversa, que seguramente será de interés, tanto de derechohabientes como de jubilados:
El otorgamiento de pensiones en el ISSEMyM es de un complejo y delicado sabor agridulce que raya en lo doloroso, y es que transformar este aparato ha sido una tarea difícil; que claramente avanza, pero que con tanta fibra sensible alrededor de ella pareciera aún insuficiente.
Al arrancar este 2026, la nómina de pensionados activos alcanza las 94 mil 479 almas; crecimiento que de acuerdo con las cifras estadísticas ha sido posible gracias a las más de 23 mil 300 pensiones otorgadas en lo que va de la gestión de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, lo que supera por mucho lo realizado en otras administraciones.
Para describir lo anterior veamos lo siguiente: de septiembre a diciembre de 2022 se dieron 834 altas de pensión, mientras que de septiembre a diciembre de 2023 se registraron mil 945, es decir más del doble; y eso no ha sido todo: de enero a diciembre de 2024 se liberó la impensable cantidad de 10 mil 621, mientras que durante 2025 la cifra alcanzó las 12 mil 751 pensiones.
Estos logros han sido poco visibles dado el enredado panorama que dejaron los predecesores de la Maestra, quién junto con el Director General del ISSEMyM, Ignacio Salgado García, mantienen la estoica misión de rescatar a este Instituto.
Ignacio Salgado es un experto en seguridad social, un estudioso que durante décadas ha sido referente en el análisis y la profunda reflexión de la materia a nivel nacional e internacional. Su trabajo no ha sido fácil, ha tenido que navegar por un mar de burocracia y negligencia para lograr regularizar el rezago de las pensiones.
Y aunque es cierto que se han otorgado más pensiones que en sexenios anteriores, esto lejos de ser un logro celebrado con bombos y platillos, se ha convertido –ante la mirada inquisidora del escarnio social– en simplemente lo mínimo que se esperaba de la institución que protege a los trabajadores.
La priorización (prelación) en el orden de pago es un paso sensible que va en la dirección correcta, pero no es suficiente. ¿Por qué se ha tenido que llegar a este punto para que se tomen medidas? ¿Qué medidas preventivas se tomarán para evitar la acumulación de rezagos en el futuro para garantizar una jubilación digna después de años de servicio?
Peliagudo, ¿verdad? pero en honor a la verdad los bemoles de la seguridad social son un coco en todo el orbe, no es un tema único y exclusivo del ISSEMyM.
Según la definición que la OIT da sobre la Seguridad Social, esta es la protección que la sociedad otorga contra las contingencias económicas y sociales derivadas de la pérdida de ingresos a consecuencia de enfermedades, maternidad, riesgos de trabajo, invalidez, vejez y muerte incluyendo la asistencia médica (sic).

Por ello es necesario que cualquier derechohabiente inscrito al IMSS, ISSSTE e ISSEMyM sepa también que las principales causas de descapitalización, de los regímenes de pensiones del mundo, de américa latina incluyendo México, son:
* Incremento en la esperanza de vida (cambia el concepto de senectud por el de longevidad).
* Decremento en la tasa de natalidad a Insuficiencia de aportaciones.
* Inexistencia de un sueldo regulador.
Entonces, aquí barajémosla más despacio: ¿cuáles serían algunas de las acciones para modificar los sistemas de pensiones a través de una reforma integral que demandan urgentemente las universidades públicas con regímenes propios, los sistemas estales de seguridad social (donde deberá estar incluido el ISSEMyM) que eviten la descapitalización? la respuesta no es nada fácil ni suavecita, las posibilidades son dos: incrementar las aportaciones y/o modificar el diseño de las prestaciones.
En cuanto a incrementar las aportaciones sería de por lo menos dos puntos porcentuales en los rubros en que se cotiza y sería a partir de un nuevo plazo, esto es para nuevos trabajadores que logren su afiliación y lo tendrían que hacer con una nueva edad para jubilación, pero a la alza, no a la baja, es decir 60 años o más de edad.
Las nuevas pensiones, tampoco podrían ser por tiempo indefinido en cuanto a duración, sino que serían de acuerdo a la aportación y el monto, a 15, 20 ó 30 años después de la jubilación. Esto es que la actual pensión termina cuando el derechohabiente muere o su esposa o esposo.
Hay que hacer notar que en México, en determinadas empresas, ya hay jubilaciones con el cien por ciento del último salario con el que lo hace el derechohabiente, pero pagadera la pensión por un máximo de diez años, independientemente de que el beneficiario viva más años.
Uno de los grandes hoyos financieros en ISSEMyM, los provocó demagógicamente un gobernador de apellido Del Mazo, cuando además de bajar en dos puntos la cotización en cada uno de los dos rubros, abrió las puertas al registro de concubinas o concubinos.
Por lo demás, solo me queda decir:
–Ánimo Nacho Salgado, que queda mucho por delante, es hora de que el ISSEMyM se ponga a la altura de las circunstancias y a ti te tocó la rifa del tigre–.


