Ángela Gurría, escultura de obra monumental

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De ida de Toluca hacia la Ciudad de México hay dos esculturas de la serie monumentales que muestran la primera a tres sirenas y un gran Sol entre su largo desarrollo escultórico; en la siguiente a cinco rehiletes, que miran al viajero desde el centro del Paseo que parte hacia ciudad de México. Es la zona donde la reconocemos por estar ahí la Colonia Pilares, de fama bien reconocida pues fue uno de los centros habitacionales admirados en época de su construcción. Las sirenas y el Sol, los rehiletes son de la escultora Ángela Gurría, quien falleciera en el año de 2023 a los 93 años; cito nota del periódico Reforma del sábado 18 de febrero del año 2023, en el cual leo: Una vida monumental / Referente de la escultura con obras que marcan el paisaje urbano y primera mujer en la Academia de Artes, Ángela Gurría falleció a los 93 años. Los párrafos que hablan de la artista visual comprueban que en el Paseo Tollocan contamos con dos muestras de la huella artística monumental. Sorprende al revisar la obra escultórica regada por varias partes de nuestra patria, así, por ejemplo se dice: Ángela Gurría dotó de formas tanto a espacios públicos como a recintos culturales. Dentro de su legado destacan: Señales, 1968  Estación No. 1 de la Ruta de la Amistad, Ciudad de México; Río Papaloapan, 1970, Jardín Escultórico del Museo de Arte Moderno, Ciudad de México; Monumento a México, 1974, También conocido como Glorieta de las Tijeras, en Paseo de los Héroes, Tijuana; Monumento al trabajador del drenaje profundo, 1975, Centro de Estudios Técnico Industrial y de Servicios No. 7, Ciudad de México; Eclipse, 1994, Museo Vial de el Dorado, Bogotá, Colombia; Tzompantli, 1998, Centro Nacional de las Artes (Cenart), Ciudad de México. Y con estas muestras con toda dignidad y belleza artística se cuentan las dos piezas escultóricas del Paseo Tollocan en Ciudad de Toluca.

La nota de Francisco Morales V. en el periódico Reforma, dice: La monumentalidad de Ángela Gurría no reside sólo en el tamaño de su obra. Tan monumental como Señales, su icónica escultura de 18 metros que da inicio a la Ruta de la Amistad, resulta también su cualidad de pionera, su maestría en el uso de cualquier material y la tozudez de su carácter para oponerse a las convenciones sociales de su época. Fallecida ayer a los 93 años, Gurría es recordada como una de las grandes creadoras mexicanas de su siglo, con una obra de gran influencia para sus contemporáneos y generaciones siguientes, sobre todo para quienes se interesan por el arte en el espacio público. Eso es lo admirable de la escultora, prueba de ello son las dos esculturas que embellecen el Paseo Tollocan a la altura de la colonia Pilares, que tienen el privilegio de llegar a su hogar viendo a la Sirena que les aparece en toda su admirable presencia artística o en la otra aparición con los Rehiletes, tan mexicanos en su concepción y movimiento. 

Riquezas tiene el Paseo Tollocan, tan importante en su construcción como lo fue el Paseo Colón, la Alameda, los Portales o sus plazas que hoy le distinguen. Dichos Paseos que hoy aparecen para el transporte y la intercomunicación civil son prueba de cómo es que la Ciudad se ha hecho bajo la visión de gobernantes constructores unidos a ingenieros y arquitectos o artistas visuales, por lo que se distingue el paisaje urbano con mayor extensión de su paisaje y prestancia. Así nos relata Francisco Morales V.: Se trata de una distinción que no debería ser indiferente a su género, pero que a la artista, primera mujer en ingresar a la Academia de las Artes, le costó el doble conseguir en el México de los años 50, cuando empezó su carrera. “Es una artista que realmente entró a un mundo de hombres. Señala Pilar García, especialista en arte mexicano de ese periodo. Generalmente los hombres eran quienes dominaban ese mundo, sobre todo de escultura pública, precisamente pensando en estos grandes formatos y en esta fuerza física que a veces implica ser escultor. Las biografías de los escultores en el Paseo Tollocan mucho nos pueden decir de sus diseños, sus batallas con la piedra o con el bronce para realizar obras que están ahí al paso de los años.

Dos esculturas suyas que aparecen en Paseo Tollocan tienen que ver con la profundidad de su alma de artista, de su alma mexicana, en las bellas esculturas queda como muestra en el trayecto urbano que se hace a diario por los viajeros. Cuenta Francisco Morales V.: Fue discípula de Germán Cueto y, posteriormente, de Mario Zamora, figuras que marcaron su obra y de las que hizo una síntesis para crear su propio lenguaje, poblado de animales y una vuelta a lo prehispánico, / Era casi abstracta, pero tenía esa parte de figuración donde ponía toda la cuestión de las mariposas, de los coyotes, en fin. Era una mujer que utilizó mucho la parte de la iconografía prehispánica” recuerda sobre su obra Torres. De esta manera el original Paseo Tollocan de las décadas de los setenta y ochenta tuvo como su mejor obra la cantera roja de sus esculturas y los bellos papeles picados hechos en metal, pintados en colores blancos, rosas, azules, rojos con palomas a los lados, que decían Paseo Tollocan

Es decir, el Paseo Tollocan nació con visión arquitectónica y de moderna ingeniería civil, en belleza artística relacionada con las culturas populares, cuya muestra va más allá de uno cuantos kilómetros en lo que ha de ser la  nueva Casa de las Artesanía, inaugurada en el año de 1974: sería la pauta de un gobierno que había entendido la necesidad de promover las artesanías en su mayor nivel y calidad posible: prueba de ello son los gobelinos que hicieran los artesanos de Xonacatlán, con diseños y pinturas de artistas. Para entender la riqueza de esta propuesta basta ver la exposición que el pasado 22 de abril del año en que escribo esto del 2023 —festejando los 36 años de inauguración del Centro Cultural Mexiquense por el gobernador constitucional del Estado de México Alfredo Baranda García y, el presidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado el día 27 de abril de 1987—La exposición inaugurada en el Museo Hacienda La Pila, según informes de la Thelma Morales García, directora del mismo expresa los más altos estándares de arte y belleza: En dicha colección participan artistas como: Vicente Núñez, Kazuya Sakai, Gelsen Gas, Ricardo Ragazzonni y Manuel Espinosa, artistas destacados en el tema de la geometría; José Luis Cuevas, Luis López Loza, Nadine Prado y Feliciano Béjar pintores protagonistas del movimiento de la ruptura; Leopoldo Flores muralista, Felipe de la Torres, Gomi Memez, Arturo Estrada conocido por el Grupo de “Los Fridos”, Danielle Laillé, Luis Eduardo Jurado, John Hassey, Nunik Sauret, Jan Hendrix, Carmen Padín, Orlando Silva, Ricardo Gómez Valdés, José Hernández Delgadillo y, Osvaldo Vigas, artista venezolano.