Birria, carnitas, pastor y cochinita pibil en el Canopy Market de Londres por Día de Muertos
Por Aranxa Solleiro
Enviada Especial
El aroma de la birria, los tacos de carnitas, al pastor y la cochinita pibil se mezcló con los colores del papel picado y la música de mariachi en el Canopy Market de Londres, donde cientos de participantes se dieron cita para celebrar el Día de Muertos y acercar una de las tradiciones más representativas de México a la capital británica.
Entre puestos de comida, bebidas y productos artesanales elaborados por manos mexicanas, así como de otras latitudes latinoamericanas, catrines y catrinas atendieron detrás de los mostradores, mientras los asistentes recorrían un mercado que, por unas horas, reunió sabores, sonidos y expresiones culturales de México y Latinoamérica.
El festival también incluyó bailes con atuendos típicos mexicanos, presentaciones musicales y una ofrenda dedicada a recordar a los seres queridos de las familias participantes. La música de mariachi, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2011, acompañó una celebración que combinó la difusión de las tradiciones con el encuentro entre integrantes de la comunidad migrante y visitantes interesados en conocerlas.

Esta es la segunda edición del festival de Día de Muertos organizado por mexicanos en este espacio londinense. Para sus impulsores, la celebración representa tanto una oportunidad para transmitir sus costumbres a nuevas audiencias como una forma de mantener los vínculos entre quienes dejaron su país para buscar nuevas oportunidades de vida.
“Es emocionante transmitir nuestras tradiciones mexicanas a todo aquel que esté interesado en conocerlas, pero también es una manera de que sigamos unidos como comunidad, porque a veces pensamos que estamos solos en esta parte del mundo, cuando en realidad somos muchos los que nos mudamos a esta ciudad tratando de encontrar nuevas oportunidades de vida y eso nunca va a significar que nos olvidamos de nuestras raíces”, señalaron los organizadores.
Un edificio victoriano cargado de México
El escenario de esta celebración fue el West Handyside Canopy, donde se encuentra el Canopy Market, un espacio que combina la actividad comercial con expresiones culturales de distintas comunidades.

Construido en 1888, el edificio forma parte del patrimonio industrial de Londres. De acuerdo con la información del Ayuntamiento londinense, en sus orígenes funcionó como un importante punto de descarga de mercancías y alimentos frescos que llegaban a la ciudad en vagones de ferrocarril procedentes de diferentes partes del Reino Unido.
Su estructura de estilo victoriano conserva la memoria de una época en la que el transporte ferroviario desempeñaba un papel fundamental en el abastecimiento de la capital. Actualmente, el mercado reúne a comerciantes que ofrecen productos artesanales y propuestas gastronómicas, al tiempo que abre sus puertas a iniciativas que permiten a las comunidades migrantes compartir sus costumbres y expresiones culturales.
En ese contexto, la celebración del Día de Muertos encuentra un espacio para convivir con la identidad histórica de Londres. Los puestos mexicanos, la decoración tradicional y las actividades artísticas transformaron el recinto en un punto de encuentro donde las raíces de quienes llegaron de otro país se hicieron presentes en la vida cotidiana de la ciudad.
La celebración adquiere relevancia en una ciudad que concentra una parte importante de la población mexicana residente en Reino Unido. De acuerdo con información del Gobierno de México, a través del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, alrededor de 18 mil mexicanos viven en territorio británico siendo Londres la ciudad que concentra mayor número de connacionales.

Para quienes participan en este tipo de iniciativas, la distancia geográfica no necesariamente implica un distanciamiento cultural. La gastronomía, la música, las artesanías y las ceremonias tradicionales se convierten en formas de mantener viva la memoria del lugar de origen y transmitirla a otras personas.
Asimismo, en el espacio se colocó una ofrenda que permitió trasladar uno de los elementos centrales de esta tradición mexicana a un entorno marcado por la diversidad cultural.
Así, entre sabores familiares, papel picado, música y recuerdos, el festival reunió a mexicanos que encontraron en Londres un lugar para continuar sus proyectos de vida sin renunciar a sus raíces. Una celebración que, más allá de la venta de productos, convirtió un mercado histórico en un espacio para compartir identidad, memoria y comunidad.

