Breves comentarios acerca de la disciplina positiva

Views: 1258

Se trata, como dijimos antes, de una poderosa herramienta para sacar lo mejor de sí mismo, pero que no se le trate sólo como una moda más o frases que se quedan como tales, como la mejor versión de sí mismo o mi mejor versión. Debemos comenzar por el hecho de que se requiere establecer límites y normas para el equilibrio entre amabilidad y firmeza, la primera ya que es necesaria para hablar con respeto, y firmeza para no caer en una excesiva permisividad. Esto es desde la perspectiva que cada persona será maestra de su propia disciplina positiva. Ahora bien, no hay que olvidar que debemos darnos a nosotros mismos la libertad y el permiso de elegir, de asumir responsabilidades, que hagan el máximo número posible de cosas elegidas en función de su ser, de sus más grandes sueños, para buscar pertenecer y no simplemente encajar con clichés sociales, asimismo también tener la libertad para elegir y equivocarse para así tener la oportunidad de aprender de los errores y no considerarlos un fracaso. Esta es una forma poderosa de fortalecer la autoestima y desarrollar habilidades. Recordemos que la mejor manera de trabajar nuestra disciplina positiva es empoderar a otras personas a que la practiquen, y la mejor manera es siendo el ejemplo.

Así es que si nos proponemos empoderar a las personas que más se ama a que utilicen esta poderosa herramienta, para que logren sus más grandes sueños estaremos nosotros mismos en el camino de lograr nuestros más grandes sueños. Si apoyamos a los que amamos y generamos lo mismo en sus propios resultados, estamos entonces ante una intención en cadena que genera contexto y por lo mismo bienestar común. Se trata de apoyar. Sin embargo, no hay que confundir con ayudar, ya que esto puede implicar amarrar las manos a alguien para que utilice todo su potencial en cumplir sus sueños, como si yo fuera capaz de cumplirlos en su lugar, y eso nunca será posible, pero sí puedo apoyarle a que descubra sus grandes potenciales y atraviese todas sus consideraciones para que de un salto al otro lado del abismo que es donde se encuentran sus más grandes sueños. Como decía hace más de un siglo Montessori: Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo.

Nos propondremos generar un contexto en libertad, pero en el modo de responsabilidad y no en el de víctima, en el esfuerzo y no en la pasividad y el confort. Para ello es muy poderoso estar abierto al mundo de las posibilidades y así tener un abanico mayor para elegir con capacidad de responder. Se trata pues de asumir con alegría las consecuencias naturales de los actos para aprender de sus errores, porque nos responsabilizamos de nuestra conducta. No obstante, eso no siempre es posible y se hace necesario acudir a una transformación que aclare y atraviese todas las consideraciones entre el ser y el ego. Entonces hay que poner el foco en las soluciones, en lo que se quiere, en lo que es posible. No se trata de buscar culpables, hay que ser asertivos y actuar. Será importante a la hora de los conflictos, ya sea con el ego o con un persona a la que queremos apoyar, es imprescindible evitar las luchas de poder y no dar órdenes, porque implican que uno gana y el otro pierde. En cambio, es preferible buscar soluciones de manera democrática de tal forma que los dos ganan, el ser, el ego y la persona a quien apoyo.

Entonces la disciplina positiva se centra en dejar actuar al Ser después de reflexionar sobre la situación y utilizar algunos criterios básicos, tales como el respeto y la utilidad, para hallar soluciones. Por otra parte, una estrategia que funciona bien a la hora de imponer un límite es hablar en positivo: decir lo que sí se puede hacer ofreciendo alternativas para que el ser o la persona apoyada elija. Esto es en el marco de que la persona se desarrolla para ser persona y es persona en sociedad, esta dualidad no puede ser desarrollada por separado porque se busca el alcanzar objetivos comunes: En primera instancia el ser humano que se educa para ser persona, el ser humano es racional y se identifica como persona; al hacerlo es el resultado de la educación que genera el pensamiento, conductas y juicios de valor, sabiendo que las conductas en perspectiva positiva educan a la persona desde la guía amable y firme del Ser que se expresa con respeto y motivaciones constantes, se ocupa por hacer sentir importante a la persona, conectándose con ella al comunicarse con actitudes de valor y tolerancia.