BUEN FIN DE…

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En nuestro país, este pasado fin de semana del 16 al 19 de noviembre, se realizó un evento comercial, con el que se pretende promover el establecido, mediante la imposición de ofertas a productos y servicios.

Fechas que han obligado a adelantar el pago de aguinaldo para muchos trabajadores, con la intención de que aprovechen las ofertas de este evento comercial que ocurre una vez al año. Para muchos resulta una verdadera oportunidad para adquirir algún bien, mientras que para otros significa el desprenderse de ese dinero porque ya lo habían gastado antes de tenerlo, son múltiples las posibilidades.

Durante las compras en estos días, escuché que muchos aprovechan para adquirir sus regalos de navidad y fin de año, e incluso las tiendas ya ofrecen el servicio para envolver los productos. Bueno, con esto quiero recalcar que hay una tendencia marcada hacia el consumo, entiendo que existen productos de primera necesidad y otros considerados de lujo y que ello dependerá según el estrato social y sistema económico.

En una entrevista realizada a Zygmunt Bauman, sociólogo polaco, que entre sus trabajos se destacan los tópicos acerca de la modernidad y posmodernidad, movimientos obreros, globalización, entre otros. En esa entrevista que aborda la inmigración; habló de la felicidad, de cómo es que hoy, nos hemos blindaso del enfrentamiento de los conflictos, con el internet, pero que al enfrentarnos a la realidad, dijo que No puedes crear escondites artificiales. Entonces le preguntaron si habíamos olvidado ser felices, a lo que respondió: Lo primero, he de admitir que hay muchas formas de ser feliz… pero sí que sé que, sea cual sea tu rol en la sociedad actual, todas las ideas de felicidad siempre acaban en una tienda.

Bauman señala la levedad y de lo desechable de lo que es la idea de felicidad que hemos generado con base en el consumo, hemos olvidado el valor del ser humano ante lo material, y señalo con ello, historias que giran en torno a esto, como el que una mujer haya subido a un avión a su padre con alzhéimer para deshacerse de él; que los índices de desigualdad económica sigan en aumento; que cada vez se incremente la pobreza; o programar la cena de fin de año en el mejor lugar y que alguno de nuestros seres queridos muera antes. Y así podría continuar enlistando una serie de problemas que tratamos de no ver, para las que nos blindamos como dice Bauman.

No estamos en contra de que cada quien haga y disponga de su capital como mejor le parezca, pero si habría que voltear a ver todas las adversidades que parecieran no ser de nuestra comptencia o que no nos perjudican, pero no hay que olvidar que vivimos en un mundo de corresponsabilidad, donde todo lo que hacemos o dejamos de hacer, repercute en nuestro entorno inmediato. Pensemos en todas esas posibilidades.

Es fin de semana; buen fin; se acerca el fin de año y tal vez hasta el fin de los tiempos, nadie sabe. Lo único que sabemos es que hay que comprender lo que sucede a nuestro alrededor, involucrarnos con nuestro entorno pensar en el otro, en nosotros.

Bauman, cita al Papa Francisco con respecto a recuperar el arte del diálogo, ofrecer a la gente un lugar digno en la sociedad y la importancia de la educación.  No sólo de llenarnos de regalos, pues hay muchas otras formas de demostrarnos amor o afecto.

Termino con un consejo de Bauman, respecto de un pensamiento Chino. Si piensas en el próximo año, planta maíz. Si piensas en la próxima década, planta un árbol. Pero si piensas en el próximo siglo, educa a la gente.