CADA VEZ METEPEC TIENE MENOS ESPACIO PARA EL CULTIVO, PERO SAN ISIDRO SIGUE
Los preparativos iniciaron poco antes de las siete de la mañana, aprovechando la luz solar que el inicio de verano ha traído. Se asomaron los rostros del patrón del pueblo, el cual ha traído solamente bendiciones para dar sustento a las familias. San Isidro Labrador fue, una vez más, el comando del esperado Paseo de la Agricultura 2023.
La familia Chávez participó en la fiesta, hicieron una representación de San Isidro con semillas de frijoles y maíz, dado que son campesinos por tradición y por motivos de trabajo. Para ellos el significado del paseo va mucho más allá de solamente crear una especie de carnaval, para ellos representa atraer las lluvias que brindan comida y recursos para tener una vida digna y sin necesidades.
«Los tiempos han cambiado, ya no llueve como antes y tampoco todos los de la familia ya se dedican al campo, porque si lo notas, el pueblo de Metepec tiene cada vez menos espacio para cosechar, entonces no tenemos muchas opciones pero por tradición y porque yo me dedico aún a lo que mi padre me enseñó, que es sembrar, debo de rendirle culto a San Isidro Labrador, que siempre me ha acompañado y me ha permitido darle comida, vestido y estudio a mis hijos», recalcó Andrés, integrante de la familia.

Con una participación avivada de la población metepequense, así como de otras localidades como poblados de la ciudad de Toluca, las filas de gente se dibujaron en las calles Estado de México, Comonfort, Vicente Guerrero, Hermenegildo Galeana, Lerdo de Tejada y 16 de septiembre, para preservar una de las más antiguas tradiciones del municipio y del Valle de Toluca en general, particularmente, resalta el orgullo en los pasos, bailes y cantos de los que participan, dado que el simbolismo que representa el Paseo, se traduce en una producción del patrimonio inmaterial de México.
Niños, adultos y adultos mayores, se veían andar por las calles. Algunos sonreían a los espectadores que portaban sombrillas por los rayos intensos del sol, otros regalaban dulces, pelotas y otros simplemente se divertían, pues es una muestra de lo que en algún momento mencionó Octavio Paz en el Laberinto de la Soledad: las máscaras del mexicano.
«A mí me parece un día especial, porque nos hace sentir más orgullosos de ser mexicanos, porque esto es una tradición que solamente queremos compartir a nuestros hijos y esperamos que continúen siempre respetando y admirando lo que significa para nosotros. Nos hace transmitir valores que hoy hacen mucha falta», compartió Alejandra Trujillo, asistente del Paseo.

El Paseo culmina al tiempo que lo hace el mes de mayo, con ello, la esperanza de que las lluvias sean bondadosas se representa en cada participante y asistente, pues solamente así habrá tranquilidad y paz en las familias que veneran al Santo Patrono, el comandante del Paseo y agricultor por excelencia.

