CARLOS CASTILLO, 20 AÑOS DE PAYASO EN LAS CALLES

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Suena el claxon, los semáforos son su sol, dado que su labor inicia cuando comienza la puesta de sol y la luna asoma su resplandor en el cielo. Las manos las mueve de un lado a otro, generando una especie de efecto hipnotizante. Los automovilistas parecen -algunos- incautos a su magia y hay quienes prefieren distraer la mirada en algo más.

El payaso Carlos Castillo, con más de 20 años de experiencia en el arte circense urbano, sale a trabajar en la noche de Reyes Magos, con la intención de conseguir de 150 a 200 pesos para enviar a sus hijos, quienes habitan en el estado de Morelos.

“Desde los 9 años soy de la calle, este ha sido mi hogar y también me ha dado trabajo. Hago de todo, hago malabares con fuego o con pelotas también. Cuando me va mejor, puedo sacar hasta 300 pesos y eso lo guardo para enviarselo a mi familia. Aunque no lo crea, esto me ha permitido darle sustento a mis hijos, ropa y estudios”, dijo con unas manos ásperas y ennegrecidas por el petróleo.

El semáforo con duración mínima de un minuto, le permite hacer vueltas continuas con tres antorchas que parece controlar con maestría. Atrae a los espectadores al hacerlos reír con frases como: “vengo por mi aguinaldo y mis Reyes Magos, porque me porte mal y no me tocó nada”. Les anuncia la llegada del 2023 e inicia con su trabajo que tiene estudiado detalladamente.

“Salgo a trabajar todos los días desde las 6 hasta poco más de las 10 de la noche. Y lo que logro sacar está bien. Me paro en diferentes lados, aquí en Metepec y también en algunos semáforos de Toluca”, detalló.

Respecto a la inseguridad, aclaró que no es un impedimento para seguir realizando su trabajo, pues por el tiempo que lleva trabajando en las calles, cualquier banda delictiva o más personas en situación de calle, ya lo ubican como un amigo.

“No me da miedo porque ya toda la banda me conoce. Imagínese, desde el tiempo que llevo aquí, entonces ya son mis amigos también y pues aquí nos cuidamos unos de otros”, señaló.

Castillo forma parte del 50 por ciento del total de la población varonil en el Estado de México, que se encuentra en el sector informal laboral y del 3.9 por ciento que no reciben un pago por su trabajo.

No obstante, en día de Reyes, los colores del fuego lo acompañan y también el de las estrellas de enero.