CONFERENCIA SOBRE CAMBIO CLIMATICO COP26

Views: 1333

En un mundo sacudido por la pandemia, y cuando estamos a punto de agotar el tiempo para evitar la catástrofe climática, la trascendental para evitar los peores impactos de la crisis climática, los gobiernos del mundo, y especialmente los más ricos, tienen que recortar emisiones de manera inmediata y consistente.

La COP26 es el nombre específico de la Conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el cambio climático que tuvo lugar en Glasgow, Escocia, a finales de octubre y hasta el 12 de noviembre. Las conversaciones sobre el clima también se conocen como COP, que significa “Conferencia de las Partes”, mientras que el número indica el número de años que ha tenido lugar desde la primera en 1995 en Berlín. La cumbre de 2020 se pospuso debido a la pandemia de COVID-19, por lo que la de este año 2021 sigue siendo la 26ª COP.

Para contextualizar estimado lector necesitamos esta reunión porque en este momento la COP es el único foro global donde representantes de todo el mundo se reúnen para discutir la política climática y las acciones que se requieren para alejar al planeta de un cambio climático fuera de control. Este año en particular se necesita que los países se comprometan con reducciones masivas de emisiones.

Cabe señalar que es un foro donde los presidentes de los países más relevantes del mundo participan, en el caso de México asistió el canciller Marcelo Ebrard en una clara señal de ausencia del presidente Andrés Manuel, quien si se presento a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para plantear el programa de bienestar y fraternidad mundial.

Para AMLO no es relevante hablar con otros jefes de Estado y menos buscar mediante agendas bilaterales reunirse con los mandatarios más relevantes del mundo y tampoco al parecer el tema climático en nuestro país.

Si bien el cambio climático ha pasado de ser un incómodo problema a una emergencia mundial que amenaza la vida del planeta en las próximas tres décadas. A nivel global, aunque los países han asumido nuevos compromisos y reafirmado previos antes de la COP26, el mundo se precipita hacia un peligroso aumento de la temperatura global de al menos 2,7°C en este siglo, incluso aunque se cumplieran los objetivos de París.

La ciencia nos lo deja claro: un aumento de las temperaturas de esa magnitud para finales de siglo podría suponer, entre otras cosas, un aumento del 62% de zonas calcinadas debido a incendios forestales en el hemisferio norte durante el verano, la pérdida del hábitat de un tercio de los mamíferos del mundo y períodos de sequías más frecuentes, de entre cuatro y diez meses en donde millones de personas ya se han visto desplazadas y han muerto debido a los desastres agravados por el cambio climático.

El tiempo corre, y para tener poder limitar el calentamiento, el mundo necesita reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero en los próximos ocho años. México no es la excepción.

Se trata de una tarea gigantesca que sólo podremos llevar a cabo si los líderes que asisten a la COP26 presentan planes realmente ambiciosos, con plazos concretos y con una carga de trabajo inicial para eliminar el carbón y transformar sus economías para alcanzar las llamadas cero emisiones netas.