Desde otro ángulo
Dicen que los traidores
se reúnen cada mes a la sombra
de un árbol celestial donde Judas
habría plantado las desgracias
más humanas y ahora cobra taquilla.
Beben, gustan manjares y
concluida su tertulia comentan
las técnicas de Teseo, argucias
de Jasón, maquiavélicos planes
para envolver incautos amigos
a los cuales sacarían la firma
para el testamento de Fausto
sin mayor gasto que una sonrisa.
Se revisa el libro sagrado
Cómo apuñalar por la espalda
y algunos ejercicios prácticos
para la infidelidad consumada.
¡Que vivan los traidores!
Marco Juno Bruto con su rostro
en moneda, mientras, los morales
actos se cometen en tierra,
hambre, llanto del día a día, por los
buenos sufridores que pagamos en secreto
algunos segundos de dicha,
un paraíso en la gloria prometida.

