El diario

Views: 578

Yo no soy el autor de esta novela, no formó parte de ella, no he escuchado nada referente a la historia de estos dos. Soy alguien totalmente ajeno.

Me he encontrado un pequeño diario, digno de analizarse como literatura, pues me causa un excedente de sentido y me lleva a imaginar más allá. Contiene un lenguaje sencillo e incluso vulgar, escrito en un idioma que no domino: inglés.

¿Dónde ha estado?, ¿de quién ha sido?, ¿será verídico? Surgen millones de dudas y lo he encontrado en muy buenas condiciones. La casa de uno de mis familiares escondía este gran hallazgo. Dentro de un cuarto hecho totalmente un desastre, en una de sus cajas y juntó algunos álbumes familiares lo encontré. Un pequeño libro rojo, casi de bolsillo y de letras doradas que me incitaba a soplarle el polvo.

MY DIARY” decía la portada. Su cubierta y empastado me hacían sentir este tipo de goce, que sienten los amantes de los libros por querer abrirlo y leerlo absolutamente todo.

Intenté entenderlo a pesar de mi pésimo manejo de la lengua; comprendí como un 30 o 40 por ciento, nada mal para alguien que ve y traduce. Las palabras eran las correctas: amor, pasión, locura, un sentimiento que un chico suele callar hacia una niña llamada P.T. Ella será otro seudónimo como aquel que firma A.S.

Y aquí es como la historia comienza:

“14 de agosto del 1995

Este verano me he acercado a un libro muy especial; de hecho, ha sido uno de los primeros que he comprado. No es un libro tan famoso, pero si el primero que leí y ese es El Diario de Ana Frank.

Es increíble como la vida de una niña que debió ser como cualquiera se convierte en la representación de uno de los eventos más crueles y violentos de toda la humanidad: la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto Judío.

El dato más curioso que he descubierto es que ella pensaba en ser escritora y en aquel pequeño manuscrito había cambiado el nombre de las personas con las que vivía escondida. Incluyéndose.

Normalmente suelo escribir en hojas de papel, en una vieja libreta, éstos son canciones, cuentos y poemas; pero jamás he escrito de cómo ha sido mi vida, de mis sentimientos y emociones, mi día a día. Han pasado sucesos que ocurrieron en un pasado y que me gustaría escribir, algo así como mis memorias.

Eso será un proyecto más a futuro y ahora quiero hacer esto de forma actual. He encontrado un lugar perfecto para producir mi propio formato de diario. Aunque al final me he decidido por uno de los diseños de esa tienda de libros y manualidades.

Un libro rojo brillante, con dura pasta y en la cubierta letras en dorado, hojas amarillentas y de estilo antiguo; no pude haber elegido algo mejor.

Para no hacerlo tan apegado a la realidad, sólo diré que me encuentro de intercambio en el país vecino de mi México. Papá me ha mandado el último año de bachillerato tratando de mejorar mi nivel de inglés y tener buenas recomendaciones para cualquier universidad.

Ya ha pasado una semana desde que estoy aquí, un lugar sumamente soleado. Todos los días me he vestido de bermudas y playeras de manga corta. No tiene ni cuatro horas desde que compré este ejemplar, totalmente en blanco. Son las veinte horas del día, la noche ya está presente.

La familia con la que me quedo es muy amable, muy tranquilos y normales. Bueno eso me parece, ya veremos lo que pienso después de algunos meses. Son tres hijos: dos hombres y una mujer. Mi lugar aquí como hijo provisional es uno de los hermanos de en medio.

Paulina es la mayor, tiene 18 años y ya está en la Universidad, su cuarto es el más lujoso y eso por el baño que tiene incluido. El hijo mediano tiene 16 años, su nombre es Alex y comparte cuarto conmigo. Y el pequeño David, que tiene 8 años. Sus padres le construyeron no hace mucho su nueva recámara. Estos son George y Katherine, de 43 y 40 años, respectivamente. El varón trabaja de profesor universitario en Arquitectura y la hembra es una ama de casa; a pesar de tener su carrera en administración. Ellos son la familia Williams.

Hoy mi día fue monótono: desperté temprano y desayuné en la mesa cuadrada de la cocina, tomé el lunch que mi madre provisional había preparado y finalmente subí a una bicicleta. El hermano de en medio y yo hacíamos esa rutina casi todos los días.

Clases de lingüística, matemáticas avanzadas, historia americana, métodos de investigación, apreciación del arte e idiomas. Esas son las materias que recuerdo. La más pesada fue la última, pues llevaba dos y me quedaba más tarde en ese instituto.

Nada tonto traté de evitar mis clases de inglés y me metí a español, dónde sería nivel avanzado; pero al ser de intercambio debía aprender la lengua de aquel país.

Lo importante ocurrió en la clase de mi idioma, cuando conocí a P.T. Soy en naturaleza callado y reservado, aislado de los demás. Con el verbo conocer me refiero a sólo verla físicamente y preguntar quién era ella.

–¿Es bonita, no?– me preguntó Alex, con quien compartía clase de español.

–Si, es bonita, ¿quién es?– respondí y pregunté al mismo tiempo.

–Es P.T, va en mi grado, pero no en el mismo grupo.– contestó él.

-–¿Se llama Peter?– cuestioné hacia él, pues no sabía lo que había escuchado.

–No, escucha bien: P.T.– dijo él exagerando las dos letras que abreviaban el nombre de esa niña.

-–¿Ese es su nombre?– pregunté.

–No, es una abreviatura. Le gusta que le digan así porque no le gusta su nombre.– contestó él.

–¿Y cuál es?– volví a tratar de aclarar una duda.

–Su nombre es Paula Turner. No te recomiendo platicar mucho con ella, tiene novio y si fuera tú no querría problemas, pues es celoso.– respondió el hermano de en medio de la familia con los que vivía.

Después de tal respuesta, preferí volver a mi sitio y aislarme. Esa chica que me llamó la atención es muy, pero muy llamativa, eso desde mi interpretación. Es delgada, con un cabello largo y castaño, un rostro perfecto color carne, labios rosas y grandes ojos color marrón detrás de enormes lentes.

Creo me he enamorado de una persona con la que jamás he cruzado habla; ¿enamorar será la palabra correcta, o solo gustar? Simplemente no lo sé, espero con el tiempo descubrirlo.

Después de clases y comprar este ejemplar, hacer la tarea y escribir este pequeño escrito, creo es tiempo de tomar una buena siesta.