El H. AYUNTAMIENTO Y CTE SEGUNDA PARTE
Entiendo perfectamente al alcalde Ricardo Moreno Bastida, porque si ahorra dinero, si como él dice achica espacios para darle más utilidad quién se beneficia al final de cuentas es el ciudadano.
Yo lo haría porque el ahorro se enfocaría a los fines más apremiantes de la ciudadanía como son, agua, drenaje, bacheo, etc.
Hasta aquí vamos bien, sólo que no se sabía o al menos, yo no sabía que el ayuntamiento rentaba locales como la pozolería Don Pancho, y vaya usted a saber cuántas accesorias más.
Que incongruencia que por un lado pagas renta y por el otro, cobras y así, es entendible la actitud de don Ricardo de poner orden que viene siendo ya una acción impostergable.
Le cobran renta en la Tesorería de las calles de Hidalgo y además le piden el local, entonces pensamos ¿Dónde diablos colocar las necesarias oficinas de cobro? Y, además, es loable la idea de reunir a todas las oficinas en un solo lugar: en la Plaza Fran Andrés de Castro. Así hasta para el que va a pagar se facilita el trámite.
El, pero, el quid de la cuestión es que en el mero centro, queda el Centro Toluqueño de Escritores. El problema es que lo que más hace falta en el municipio es un Centro Cultural Toluqueño, porque como ya anoté el espíritu siempre estará sobre la materia. Y así como primero son los pobres, hablando de lo fundamental, debemos hacer ricos a los pobres de cultura y educación. Primero que escasee la comida, el sustento, pero con comitante que seamos más conscientes de lo que somos. Bienestar es la idea más brillante porque subsana la carencia del desprotegido.
¿Y lo espiritual? ¿Y el saber quiénes somos? En Japón los primeros años de la escuela primaria se basa en enseñarlos a quererse, a querer al país del Sol Naciente, en sentirse orgullosos de su país y de ellos mismos, en síntesis, la razón de ser.
He ahí la base: usar el razonamiento lógico, leer, pintar, escribir, edificar moradas, en síntesis, entender para que estamos en este mundo.
Erróneamente la ciencia, el arte y la cultura se han dejado en la cuneta del olvido y aquí entra con bombo y platillo el Centro Toluqueño de Escritores que ha expandido los frutos del espíritu.
No es simplemente el cambio de sede que por cierto la que dan, la que ofrecen es pequeña, insuficiente y hasta sin wc.
Lo cierto es que, si durante casi 40 años ha funcionado el Centro, difícilmente lo haríamos en otro lugar, no idóneo auguro que sería prácticamente el fin del CTE.
Ahora viene lo jurídico: que quiénes conformaron la asociación, cuando se hizo el comodato con el H. Ayuntamiento y se anotó que fines perseguiría, que son los anotados podemos decir que el comodato que se ha cumplido a cabalidad, pues la única manera de terminarlo sería la ausencia de actividades culturales, que por cierto, se han hecho no por centenas de veces, sino puedo asegurar que millares de veces, pues por el CTE han pasado tantas personalidades, se han realizado tantas obras de teatro, tantos concursos de oratoria, y hemos tenido la visita de tantos músicos y hasta hemos tenido la visita de embajadas de otros países.
Simplemente leer lo que se ha hecho necesitaría no una plaqueta, sino una revista completa.
Prolijo sería nombrar a gente, becarios, actividades, y lo que haríamos es entramparnos en la fecha y el dato, igual que si entráramos en una Litis Jurídica en la que aún ganando el H. Ayuntamiento perdería, pues imagínese usted que la policía municipal nos sacara y depositara en el portal, libros, sillas, mesas, diplomas, trofeos, etc, y se pusieran fuertes candados para no entrar.
Ganando, se perdería, y en cambio tonificando al Centro se ganaría pues estarían las puertas abiertas para la juventud toluqueña, pues lo repito: más de la mitad de los miembros fundadores o ya murieron o están enfermos o nos ganó la edad, Y aquí, por cierto le deseamos a nuestro amigo Héctor Sumano Magadán, quién pasa por un difícil trance médico, que mejore.
Y qué bueno que salió Héctor, porque no exagero en decir que no solamente los becarios sino toda la intelectualidad toluqueña está de nuestra parte y así como hemos llevado las cosas con cordialidad y en paz así debemos continuar.
Qué bueno que se dio este acercamiento, ya hacía falta pues un rubro olvidado ha sido la cultura toluqueña, que lo repito, para el imaginario popular nacional, queda solamente el Club Deportivo Toluca y Paulinho y el Turco Mohamed, son los idolatrados héroes del populo y URGE que se conozcan a los valores toluqueños, quiénes callada pero sobrada y abundantemente han hecho arte y cultura.
Toluca es mágica y hoy con el tren El Insurgente una riada de capitalinos ya hicieron turística Chorizópolis y me pregunto además de los edificios hermosos como el Cosmovitral y los Portales, estaría bien que el Tren Turístico saliera frente a la Santa Veracruz que queda junto al CTE y que nuestros visitantes compraran libros de maravillosos escritores como Rodolfo García Gutiérrez, Alejandro Ariceaga, Gustavo Velázquez, Rosario Siliceo de Ambía y cien más que de paso estarían en claros y brillantes anaqueles como vivientes testigos de que en Toluca la guapa también hace aire.
El CTE no debe cambiar de lugar, de ninguna manera. Es más debe arreglarse, remodelarse para que sea el centro comunitario cultural de Toluca, que ahí estén desde el cronista municipal hasta la actuación de las chingonas marimbas toluqueñas, que de ahí partan proyectos como el rescate del Cerro del Calvario, donde la H. Presidencia Municipal, utilice el Teatro Abierto que con artistas toluqueños como Memo Ríos, la Orquesta Típica de la familia Medrano, los tríos que actúan en lugares de recreo, haga que el cerro se replete, ese cerro hermoso y que cuando menos lean el poema de Nezahualcóyotl que está labrado en una de sus piedras. Aunque la reunión ciudadana sea de traje negrito, aunque cada quién deba llevar lo que va a comer, la cosa es darle vida.
Pero todo esto saldrá del CTE que llamo ahora CCT, Centro Cultural Toluqueño, esto y más saldrá de las y los artistas e intelectuales que ahí libremente se reúnan y al darle vida cultural a Toluca las autoridades que tuvieron la visión de ver más allá pasarían a la historia como impulsores de la cultura, porque dígame usted en este momento y recuerde que alcaldesa, –que por cierto Laura Pavón impulso al CTE– y que alcaldes pasaron a la historia por promover intensamente la cultura. ¿Y se acuerdan ustedes de cuando se llenó la ciudad de mini poemas y que, aunque no comulgué con él, Fernando Zamora Morales, a instancias del profesor Humberto Carro Perfecto, nos lanzó a todas las delegaciones para fomentar la lectoescritura y la oratoria, pagándonos generosamente?
Y también porque no decirlo que cuando era presidente municipal Muñoz Samayoa negramente llegó a la historia por haber destruido el cine Coliseo que hoy sería un magnifico teatro del pueblo, y no creo, que a nuestro amigo Ricardo le guste a futuro ser tachado por el que cambió de sede en el buen caso o en el peor que desapareció al CTE.
En la despedida, de este segundo capítulo prometemos que en el tercero y último quedará fincadas más razones para que el CTE no cambie de lugar.
Gracias por su atención.

