+El regreso del “comandante” Isidro Pastor Medrano a la política mexiquense; Medicinas sí hay, lo que falta es un sistema logístico capaz para distribuirlas
La frase:
Donde la medicina no llega, nadie puede. Pero la esperanza puede ser terapéutica.
FRANCIS CASTEL
Isidro Pastor vuelve al redil político
Bajo la exigencia de un Nuevo Orden Social regresa a la palestra política del Estado de México el comandante Isidro Pastor Medrano, personaje que seguramente se convertirá en factor en el próximo proceso electoral local, ya que, muy a su estilo, comenzó temprano ya su lucha por el poder y lo único que buscará ahora es un frente donde hacer sonar su voz y plantear sus conceptos que no están nada fuera de la exigencia ciudadana.
Pastor Medrano, con más de cuatro décadas en la actividad política del Estado de México, ha sacado la cabeza de una forma u otra en cada una de las elecciones que se han vivido en esta entidad, y esta no tendría por qué ser la excepción, pues las condiciones para desarrollar un nuevo proyecto político están más que dadas.
La última vez que se le vio estuvo muy activo como miembro de uno de los partidos políticos emergentes que tuvieron una fugaz participación como partido político estatal, pero desapareció junto con esa organización para ahora navegar en un pequeño receso electoral para dedicarse a lo que mejor sabe hacer: la planeación.
Considerado un auténtico estratega de la política mexiquense, Isidro Pastor tiene antecedentes casi en todas las organizaciones electorales que ha habido en los últimos años en el Estado de México.
Nadie puede olvidar su paso como dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional, donde fue presidente y puso muy de moda eso de obsequiar a cada candidato del tricolor una canasta de huevos y un par de tenis blancos, los primeros para tomar fuerza y los segundos para establecer que la mejor forma de hacer política era caminando hasta desgastar esos zapatos deportivos que eran sinónimo de no estarse quietos, de recorrer todo el territorio estatal, de hablar con miles de personas para ganar voluntades y de ganar las calles, lo que evidentemente ya se olvidó en el PRI, que ahora circunscribe su actividad política a reuniones de café cada semana para exponer ante representantes de los medios de comunicación críticas sistemáticas al partido mayoritario que los tiene en extinción.
Isidro Pastor viene a eso, a reunir a sus huestes, a aquellos que creyeron en él una y otra vez, quienes le han sido fiel sin importar los colores y hasta las ideologías, porque tiene miles de seguidores, no sólo en las redes sociales, sino en el campo, que es donde se dan las batallas electorales más intensas y que es también el terreno que mejor conoce y mejor maneja.
La pregunta ahora es ¿hasta a dónde querrá llegar Pastor Medrano como vínculo político para romper el régimen que poco a poco se ha establecido? ¿Está preparado el comandante para volver a cubrir el territorio mexiquense para convencer a quienes alguna vez creyeron en él?
Ahora bien, a nivel político ¿las actuales generaciones están dispuestas a seguir a un líder que fue tan bueno, pero hace ya algunas décadas o en verdad lo que demanda la población son formas diferentes de hacer política?
Eso ya lo iremos viendo con el transcurrir de las semanas, pero lo que sí es cierto es que el comandante está de regreso y tiene todas las intenciones a no ver el próximo proceso electoral desde la comodidad de un mullido sillón, sino desde el terreno, desde el campo de batalla que tan bien conoce y donde es verdaderamente efectivo como uno de los políticos todo terreno que en realidad puede hacer que las cosas cambien en los próximos meses.
Los medicamentos que siguen embodegados mientras otros mueren
Hace un par de semanas la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo públicamente que no habían llegado a los hospitales del sistema IMSS Bienestar los medicamentos porque las farmacéuticas contratadas por el gobierno federal ni habían cumplido con los términos de los contratos que se establecieron, y que esa es la razón porque cientos de personas han tenido que interrumpir los tratamientos de enfermedades graves, como el cáncer, o que simplemente están muriendo por falta de atención.
Pero ella no tomó en cuenta que el niño le saldría contestón, porque resulta que una de las empresas a las que acusó de incumplimiento ya salió públicamente a desmentir esa versión, y a aclararle a la Secretaría de Salud que ellos están en condición de entregar al día siguiente que les den la orden, pero aclararon que a ellos el gobierno federal les han pedido que dejen embodegados esos productos porque se carece de un sistema eficaz para entregarlos a algún sitio para repartirlos a quienes los requieren.

Es decir, medicamentos sí hay, pero lo que no es suficiente es el sistema de distribución, y por eso no se ha cumplido con la tarea.
Aquí es donde viene el recuerdo de un ex presidente de México que aseguró públicamente que eso de entregar medicamentos era tan simple como entregar refrescos, porque si una empresa refresquera era capaz de que sus productos llegaran hasta el último pueblo del país, pues así de fácil era repartir medicamentos a todas las clínicas y hospitales.
Pues ya ven que no es tan sencillo como de parecía al prócer de Macuspana, pues ahora se ha complicado a tal grado que ni la súper farmacia ha sido suficiente para almacenar ahí miles de piezas que presumiblemente están listas para atender a todos los mexicanos con enfermedades como la diabetes o el cáncer que no están siendo atendidos, pero resulta que esa infraestructura que costó millones de pesos está inútil, tanto como quien mandó a construirla.
En síntesis, la lección es que medicinas sí hay, incluso ya fueron pagadas por el gobierno federal, pero lo que no hay es capacidad logística y operativa para llevarlas a donde hacen falta, aun y con los miles de soldados y elementos de la Guardia Nacional que supuestamente se dedicarían a esa tarea tan importante en tiempos de una verdadera crisis de salud como la que atraviesa en esta nación por incapacidad de algunos que prometieron que primero se atendería a los pobres de esta nación en asuntos tan sensibles como la falta de salud.
¿Y las camionetitas que se compraron para tal fin?


