Eres pura Geografía
Te conocí un sábado
Ese mismo día ya exploraba el relieve de tu piel
Comprobé las leyes de Kepler
Mi cuerpo giraba alrededor de ti
En tus ojos encontré el epicentro de la locura
El oleaje de tus movimientos me llevó al arrecife del deseo
Tus labios naufragaron en las islas de mi espalda
Siendo tus besos, gotas de vida en el corazón del desierto
Esa noche descubrí el yacimiento de mis ulteriores sonrisas
Mis latidos se tornaron un ciclón
De marejadas obstinadas e ingobernables
Con el temor de llegar a categorías destructibles
Decidí continuar no importando los daños.
Con tu lengua conquistaste mis trópicos
Con tus dedos llegaste a la región abismal
Provocando que mi gradiente geotérmica
Se elevara a la máxima temperatura
Tu ser desembarcó en la bahía que se forma entre mis piernas
Conociendo cada recoveco y descifrando mis espasmos musculares
Mientras tus embates enérgicos
Provocaron la migración de un centenar de grullas
De sur a norte avanzando rápidamente en un vórtice de exaltación
Entre la Luna y tu composición molecular
La pleamar fue imposible de contener
Desbordando cada cauce, cada estrella y cada grito
La atmósfera se endulzó con la humedad que desprendíamos
Fuiste capaz de hacerme llegar a latitudes inesperadas
En ese momento mis ojos se llenaron de ocasos
La luz se desvanecía a través de lágrimas de diferentes tonalidades
Apenas podía admirarte en la penumbra
Me recuerdo en el abismo de un acantilado
a punto de lanzarme y sin miedo a la caída
Auroras boreales emergieron en la habitación
Mi cuerpo fue montañas, valles, dunas y cascadas
Te convertías en el equinoccio de mi vida
Equilibrando la luz y la obscuridad
Trazando en mi piel un punto de eterno retorno
A la geografía de tu territorio
Por eso las costas de mi cuerpo se enraizaron a las yemas de tus dedos
Al mismo tiempo que mi alma eclipsó con tu otoñal mirada

