+Escuelas sin celulares, nueva propuesta de la 4T; No fue negocio el Mundial de la FIFA

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La frase:

Tu hijo no necesita un celular, te necesita a ti. No lo calma… Lo desconecta.

LISETH RODRÍGUEZ

En las últimas semanas ha sonado fuertemente la intención de algunas diputadas y diputados del Movimiento de Regeneración Nacional para tramitar una propuesta de ley en la cual, a nivel federalse prohíba el uso de teléfonos celulares a los estudiantes de educación básica y hasta media superior, porque                               supuestamente— se está haciendo cada vez más uso de programas de Inteligencia Artificial para que los estudiantes resuelvan sus trabajos escolares con ese tipo de apoyo.

Para ello se han propuesto filtros a las entradas de las instituciones educativas, pero todavía no queda claro cómo se garantizaría la propiedad de esos dispositivos; es decir, cómo garantizar que los teléfonos celulares decomisados al inicio del horario escolar se regresen a sus legítimos propietarios al término de la jornada educativa, sin sufrir ningún tipo de pérdida.

Hay quienes creen, y así lo han expresado, que esta situación merece una regulación, pero que no debe incurrirse en la prohibición, pues impedir que niños y jóvenes lleven teléfono a las escuelas puede repercutir en un problema de comunicación entre hijos y padres, sobre todo en caso de emergencias que se registren en los planteles educativos.

Por otra parte, hay quienes opinan que lejos de quitarles los teléfonos celulares a la entrada de las escuelas, se debería hacer un esfuerzo mayor para enseñar a los alumnos, de todos los niveles, a aprender a hacer un uso mucho mejor de las herramientas de la Inteligencia artificialsin que éstas se conviertan en un sustituto de los objetivos educativos, pero sí en una forma eficaz de uso de las nuevas tecnologías para fines constructivos.

Tal vez esta última forma de ver las cosas sería mucho más constructiva que simplemente prohibir a los escolapios que traigan consigo un aparato de telefonía celular, pues incluso abriría una ventana de oportunidades a nuevas formas de investigación en las aulas para quienes se están preparando.

La Inteligencia Artificial y la de los niños.

Sin embargo, la realidad choca de frente con el deseo de modernización, sobre todo en momentos en que se teme que miles de aspirantes a ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) hicieron mal uso de tecnologías para aprobar su examen de ingreso a nivel superior, lo que tiene detenido el proceso de inscripción a la UNAM y bajo sospecha a miles de jóvenes.

Esos son los asuntos que habría que afinar antes de permitir o prohibir el uso de tecnologías dentro de las aulas, con una carga mayor en los aspectos éticos y no sólo en los de uso de las tecnologías, pues en este país las nuevas generaciones deben comprender que, en todo caso, a quienes engañan con ese tipo de trampas es a sí mismos.

Es necesario entender y comprender que estamos ante una nueva realidad educativa, que es absurdo pretender que nuestros niños y jóvenes aprendan a estudiar sin teléfonos celulares y otros aditamentos que les permitan estar en contacto con herramientas de nueva generación que faciliten los procesos de investigación, pero éstos deben ser bien canalizados, tener un correcto adiestramiento para que el uso no caiga en el abuso y mucho menos en las trampas que corrompan los procesos educativos.

Lo cierto es que hay mucho qué aprender en este sentido, estamos en pañales en cuanto al conocimiento tecnológico y mucho más retrasados en un uso adecuado y ético de esas tecnologías, por lo que más allá de las cámaras de diputados y otras instancias de gobiernodeberíamos comenzar con nuestros propios hogares, que sea ahí precisamente donde se hable el temase discuta en familia y se establezcan límites para todos los miembros de la familia, sabedores de que cualquier paso en ese sentido debe ser respaldado con una fuerte carga de educación en el mejor sentido de la palabra.

No fue negocio el Mundial de la FIFA

Una vez concluido el Mundial de Futbol de la FIFA que se realizó coordinadamente en Estados Unidos, Canadá y Méxicoya hay cifras concretas de lo que este evento internacional dejó para todos los sectores de la economía nacional, y no son buenas las cifras, nada más resultó ser negocio para una sola fuente, y esa fue precisamente la Federación Internacional de Futbol Asociación.

Para el resto de las instancias implicadas, comenzando por los órganos de gobierno de los tres países, el mundial no fue negocio, y mucho menos lo fue para los sectores económicos de las naciones.

Al menos en Méxicola fiesta sí fue en grandeMillones de personas aprovecharon el pretexto para salir a las calles, para beber como cosacos y para dar rienda suelta a los festejos, pero resulta que, según cifras de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de nuestro país, el evento no motivó incrementos importantes ni en el consumo directo y mucho menos en el indirecto.

Las fiestas se redujeron a eventos puramente familiares, donde la mayoría de los juegos de futbol del mundial se apreciaron en transmisiones de televisión que se distribuyeron por la señal de las mismas casas, pues muy pocos se atrevieron a pagar una licencia de transmisión de tipo comercial, como para difundir el evento en restaurantes o bares.

El Mundial sólo fue negocio para la FIFA.

Eso último no fue parte del platillo principal de las reuniones, todo ocurrió en la intimidad del hogar, donde, por supuesto, no hubo consumo mínimo ni ganancias para nadie, mucho menos para el dueño de la casa.

Pero, nadie puede estar en contra, de que sí fue un evento divertido, de que miles se divirtieron a su modo y que, aunque no dejara las grandes ganancias sí fue una buena oportunidad para la convivencia en todos los niveles, desde la familiar hasta las de las oficinas y todo tipo de centros de trabajo.

Todo quedará en un recuerdo muy bonito para muchas personas, pues lo bailado no habrá nadie que nos lo quite, fue un momento de alta felicidad y de alegrías hasta donde nos fue posible participar.

En lo futuro, tal vez se deba revisar la situación de precio de los boletos de entrada a los estadios de futbol, porque esa situación está impidiendo que el futbol siga siendo, como lo ha sido siempre, el deporte más popular, sobre todo entre las clases medias y bajas de nuestra sociedad, y es en esos niveles que se debe conservar.