Experiencias anómalas
Las experiencias anómalas son esas que salen de lo común y que, en muchas ocasiones, son difíciles de interpretar de manera lógica. Generalmente son errores de la percepción o fenómenos alucinatorios. El cerebro suele presentar fallos a la hora de procesar los estímulos sensoriales. Igualmente, más allá de analizar las causas de esos fenómenos, intentaremos ver cómo se procesan y se les otorga significado. Este es un proceso que dependerá de factores culturales, de la personalidad y de las creencias. Así entonces, ver una sombra o una cara donde no hay nada puede tener connotaciones distintas según el sujeto.
Qué son las experiencias anómalas?
Están consideradas como desviaciones con respecto a experiencias comunes y cotidianas dentro del modelo de realidad en el que se desarrolla el sujeto. Pueden ser interpretadas tanto en forma negativa o positiva, no pudiendo ser reducidas a meros eventos patológicos. Interacción perceptiva inusual con el medio. Sentir, oler o ver algo raro o inusual.
Visión y aparición de una presencia inusual y cuasialucinatoria. Estas experiencias van desde ver una sombra hasta una forma con más detalles.
Experiencias fuera del cuerpo. Son fenómenos de desincronización sensorial, donde se ve al cuerpo desde la perspectiva de un tercero.
Experiencias cercanas a la muerte. Experiencias de coma o accidentes, donde los sujetos pueden tener una visión o experiencia reveladora.
Comunicación con difuntos. Sujetos que dicen sentir la presencia o haberse comunicado con personas difuntas.
Experiencias místicas. Como viajes astrales o conexiones con dioses y seres extraños.
Secuestros de extraterrestres. Una de las formas con un componente cultural muy grande. Son experiencias que se interiorizan como el contacto con seres de otro mundo.
Es importante aclarar que estas experiencias han sido clasificadas acorde al relato de pacientes. Por ende, el objetivo del abordaje científico de estas experiencias no es el análisis subjetivo de su veracidad, sino de los mecanismos psicológicos y orgánicos que participan en su formación. Estos fenómenos son mucho más comunes de lo que se cree entre la población en general y actualmente su estudio es llevado a cabo por las siguientes disciplinas:
Neurociencias.
El avance de las neurociencias permite la comprensión de los procesos neurológicos asociados a estos fenómenos, como las áreas de procesamiento sensorial y su alteración por factores externos.
Psicología. Se enfoca en encontrar las variables psicológicas asociadas al fenómeno y por consiguiente, crear modelos de abordaje.
La convivencia con lo tabú
La mayoría de los sujetos con experiencias anómalas, evitan consultar a un profesional para permanecer fuera del circuito psiquiátrico. Entonces, la interpretación de estas experiencias queda ligada a las creencias asociadas del sujeto, ignorando la verdadera causa orgánica del suceso. Muchas investigaciones establecen que las alucinaciones son comunes en la población en general y que se producen a causa de una clasificación errónea del cerebro.

