Historias curiosas

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Pelé, fue el número 10 por casualidad:

Los jugadores no siempre lo hicieron con un número en la espalda, menos con el nombre. Introducida en Inglaterra en los años 30, la numeración de las camisetas fue formalizada por la FIFA en el mundial de 1954. Fue hasta la justa de Suecia 1958 cuando el número 10 se volvió emblemático, debido a un joven de 17 años llamado Pelé y a un error de la AF Brasileña. Antes de comenzar el torneo, las autoridades brasileñas habían mandado la lista correspondiente de jugadores que asistirían mas se olvidaron de incluir los números. Un delegado uruguayo de la FIFA se encargó dándole el número 3 al portero titular Gilmar y el 10 a Pelé. Este jugador estaba lesionado, debutó hasta el tercer partido frente a la URSS, y siguió para anotar seis goles en cuatro partidos, incluyendo tres contra Francia en la semifinal (5-2) y dos veces contra Suecia en la final. Y así nació la leyenda del 10: Por casualidad.

El caso de Balotelli:

Conocido más por su extravagancia durante su época en el Manchester City (2010-2013), Mario tiene una historia similar con su selección nacional. Durante un partido amistoso frente a Uruguay en 2011 en el Estadio Olímpico de Roma, el delantero Azzurri salió en el medio tiempo con el uniforme equivocado. Llevaba una camiseta antigua, lo que era un problema ya que el partido sirvió para promover el nuevo uniforme de los italianos diseñado por Puma para la Euro 2012. En defensa de Súper Mario, es absurdo preguntarse cómo es que aún tenía la anterior camiseta en el vestuario y por qué ninguno de los utileros evitó el error.

Número 13, de buena suerte… Para algunos:

Muchos jugadores creen que las supersticiones y hábitos les brindan un toque extra en la cancha. Por ejemplo a muy pocos les gusta usar el número 13 ya que en la religión católica el 13 es asociado con Judas, quien traicionó a Jesús, porque fue el comensal número 13 en la Última Cena. Así que resulta extraño que en Alemania donde más de dos tercios de la población es cristiana los portadores de este número hayan sido muy afortunados. En 1954, Max Morlock, anotó seis goles en cinco partidos en el mundial disputado en Suiza. En el Mundial de 1970 en México, Gerd Müller anotó 10 goles en seis partidos, cuatro años más tarde él mismo anotó el gol de la victoria contra Holanda en la final de Alemania 1974, ese gol fue el 14° del torneo con el cual rompió el récord de Just Fontaine (13) sólo que el francés los realizó en un mismo mundial y no en dos, como Gerd . En 2002 Michael Ballack anotó contra EEUU en cuartos de final y contra Corea del Sur en semifinales, fue suspendido para la final y Alemania perdió ese partido. En 2010, Thomas Müller, de 20 años, termino junto a Diego Forlán como el máximo goleador de la justa con cinco y también fue nombrado Mejor Jugador Joven, todos ellos tenían algo en común: el dorsal #13.

 

Los nombres de Villa y Ramos:

No fue hasta la temporada 96/97 cuando la UEFA exigió que sus clubes imprimieran el nombre y número de cada jugador en la espalda. Algunos jugadores en lugar de poner su apellido completo, como fue el caso de David Villa (Sánchez), el máximo goleador de España, y su compañero Sergio Ramos (García). Igual que, para distinguirse de Mahamadou Diarra, de Mali, que había llegado tres años antes, Lassana Diarra optó por la abreviatura Lass al igual que para distinguirse de su padre Javier Hernández eligió estampar Chicharito, por esto la FIFA en el mundial de 2010 no dejo a Carlos Tévez, Sergio Agüero y a Javier Hernández poner en sus dorsales Carlitos, Khun y Chicharito respectivamente.

Así se concluyen algunas historias curiosas del futbol mundial.

Sin duda alguna en la historia del futbol siempre va a haber éstas ya sea en un estadio humilde, o en grandes colosos del futbol mundial.

Atentamente

Un aficionado cualquiera

Feliz Navidad lectores