LA CULTURA DE LA FALTA DE SALUD MENTAL
En nuestra vida, nuestro bienestar mental es tan importante como nuestra salud física. Así como cuidamos nuestro cuerpo comiendo bien y haciendo ejercicio, también debemos cuidar nuestra mente para sentirnos lo mejor posible.
Sin embargo, para muchas personas en comunidades minoritarias, centrarse en los problemas de salud mental puede parecer inexplorado. Estos grupos minoritarios raciales, étnicos, de género y sexuales, que incluyen a personas de color, personas LGBTQ+, inmigrantes y otros, a menudo enfrentan desafíos únicos que les impiden buscar ayuda y apoyo para problemas de salud mental.
Una de las mayores barreras para recibir atención de salud mental en comunidades minoritarias es el estigma que la rodea. En este caso, el estigma se refiere a las actitudes y creencias negativas que la sociedad tiene hacia las enfermedades mentales. Este estigma puede generar sentimientos de vergüenza, miedo y aislamiento, lo que impide que las personas busquen la ayuda que necesitan.
Hoy es el día para derribar las barreras que impiden que usted o un ser querido reciba la atención que necesita.
Varios factores contribuyen al estigma que rodea la salud mental en las comunidades minoritarias:
- Creencias culturales: Son creencias, valores y normas profundamente arraigados que comparten los miembros de un grupo cultural o étnico en particular. Contribuyen a moldear la percepción que las personas tienen de la salud mental. En algunas culturas, la enfermedad mental se considera un signo de debilidad o fracaso moral, lo que podría explicar por qué algunas personas evitan buscar ayuda.
- Falta de conciencia: A veces, las personas desconocen sobre los problemas de salud mental. Esta falta de conocimiento puede llevarlas a creer cosas falsas sobre las enfermedades mentales, lo que puede llevarlas a tratar a los demás injustamente.
3. Trauma histórico: La discriminación, el racismo y la marginación pueden contribuir a la desconfianza en todos los servicios de salud en las comunidades minoritarias. Las injusticias pasadas y las desigualdades sistémicas pueden dificultar la obtención de ayuda.
4. Factores socioeconómicos: La pobreza, el desempleo y la falta de acceso a la atención médica, como la falta de transporte, tecnología o seguro, también pueden afectar la salud mental. La escasez de recursos económicos puede impedir que las personas busquen ayuda profesional o adquieran los medicamentos necesarios. Esto puede agravar sus problemas de salud mental.
5. Falta de proveedores de salud mental: Algunas personas de comunidades minoritarias podrían no acceder a servicios de salud mental porque no encuentran terapeutas que se parezcan a ellas o que tengan experiencia o conocimiento de su cultura y cosmovisión. Esto puede hacerles sentir que su salud mental no se toma en serio. Además, las largas esperas para ver a un profesional pueden dificultar aún más la obtención de ayuda.
Romper el estigma que rodea a la salud mental en las comunidades minoritarias es esencial para promover la salud y la sanación. La Dra. Taylor compartió algunas maneras de romper el estigma y animar a las personas de las comunidades minoritarias a buscar ayuda. La educación es una herramienta poderosa para reducir el estigma en torno a la salud mental. Los profesionales de la salud, las escuelas y los grupos religiosos son buenos puntos de partida para cambiar las conversaciones sobre salud mental.

