+La encrucijada de la percepción de inseguridad. ¿Hay menos delitos o nos lo imaginamos?; Llegaron las vacaciones de diciembre. ¿Estamos preparados?
La frase:
Algunas personas no valen la inseguridad que causan.
VOX POPULI
68.2% DE MUJERES CONSIDERA INSEGURA SU CIUDAD
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), aplicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en la primera quincena de septiembre de 2025, mide la percepción de seguridad en 92 ciudades con más de 100 mil habitantes. Este indicador, que cubre a la población de 18 años y más, muestra un aumento en la sensación de vulnerabilidad, pese a las reducciones reportadas en homicidios dolosos por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
En el contexto del primer año de la presidenta Claudia Sheinbaum, iniciado el 1 de octubre de 2024, esta encuesta llega en un momento donde el gobierno federal destaca logros en seguridad, como la baja del 25,97% en homicidios dolosos, con 25,712 casos en los primeros 12 meses. Sin embargo, la percepción ciudadana no sigue esa curva descendente, lo que resalta una brecha entre estadísticas oficiales y el día a día en las colonias y barrios.
Por género, la disparidad es marcada: el 68,2% de las mujeres considera inseguro vivir en su ciudad, frente al 56,7% de los hombres. Este dato, recurrente en ediciones previas de la ENSU, subraya riesgos específicos como el acoso callejero o la violencia de género, que influyen en la movilidad y rutina diaria de los ciudadanos.
Las localidades con mayor percepción de inseguridad concentran la gravedad del panorama. Culiacán, en Sinaloa, lidera con el 88,3%, seguida de Irapuato en Guanajuato con 88,2% y Chilpancingo en Guerrero con 86,3%. Estas ciudades, azotadas por disputas entre grupos criminales y extorsiones rampantes, ilustran cómo la violencia focalizada moldea el pulso de la calle, donde un paseo al mercado se tiñe de precaución constante.
Este repunte en la percepción contrasta con la tendencia nacional de homicidios, que hasta septiembre de 2025 acumula 18,407 víctimas, 4,348 menos que el periodo anterior. No obstante, indicadores como las 14,765 desapariciones nuevas en el año, un 16% más que en 2024, y las 11,290 extorsiones reportadas, con un alza del 26,07%, alimentan esa inquietud colectiva que la ENSU captura en respuestas directas de la gente.
Marisol Ochoa Elizondo, profesora de la Universidad Iberoamericana especializada en violencia y criminalidad, enfatiza la necesidad de estrategias localizadas. Entender las regiones y localidades abre visos de oportunidad, porque al diferenciar fortalezas y debilidades se ajusta la estrategia, dice. Pide al gobierno un espíritu autocrítico para los cinco años restantes, evitando planes uniformes que no aterricen en realidades como las de Culiacán o la misma Ciudad de México o el Estado de México.
Lisa Sánchez, directora de México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), amplía el enfoque más allá del crimen organizado. Hay violencias cotidianas fomentadas por instituciones, como la falta de justicia o abusos policiales, que se salen del relato del narco, argumenta, y subraya que atender estos aspectos, desde el acceso equitativo a denuncias hasta la capacitación de fuerzas de seguridad, podría reconectar las cifras con la percepción en las banquetas y avenidas.

En respuesta a estos datos, el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo mantiene su énfasis en la Guardia Nacional y la inteligencia, con iniciativas como el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, lanzado el 9 de noviembre de 2025, que destina 57 mil millones de pesos a 100 acciones en esa entidad.
Este plan, enésimo en su tipo en el país, incluye electrificación en 870 comunidades y combate a extorsiones, medidas que podrían influir en futuras ediciones de la ENSU si se replican en zonas críticas.
La nueva ley contra extorsiones, aprobada en la Cámara de Diputados y en espera del Senado, propone penas de hasta 25 años, reconociendo el incremento del 20,8% en estos delitos de enero a septiembre de 2025. Mientras, la ONU ha emitido 65 acciones urgentes por desapariciones forzadas este año, un recordatorio internacional de las capas profundas de la inseguridad que trascienden las balas y llegan al temor silencioso de las familias.
En la capital del país y las periferias, donde el ajetreo diario se entremezcla con sirenas lejanas, la ENSU no sólo mide números, sino el latido de una nación que exige que la baja en homicidios se sienta en la piel.
Con encuestas trimestrales, el INEGI ofrece un termómetro constante para ajustar rumbos, en un México donde la seguridad no es sólo estadística, sino el derecho a caminar sin mirar atrás.
La Encuesta Nacional de Percepción sobre Inseguridad adolece de otro componente básico, y este tiene que ver con la impunidad, pues habría que explicar que la misma fuente, el INEGI, asegura que el 98 por ciento de los delitos no son denunciados en este país, lo que quiere decir que nada más las diferentes policías, sobre todo las ministeriales, federales y estatales, se dedican a tratar de investigar y aclarar los delitos que se comenten.
De ese 8 por ciento de ilícitos que se cometen, únicamente el 15 por ciento se aclaran y menos del 10 por ciento se castigan, lo que evidentemente desanima a cualquiera a denunciar algún delito.
Hablando también de encuestas, se asegura que el 95 por ciento de la población en México considera que es una pérdida de tiempo el acudir ante el Ministerio Público, sólo lo hacen cuando está en juego una forma de recuperar el bien implicado en el delito, como en el robo de automóviles para quienes cuentan con un seguro que incluya la posibilidad –mínima— de recuperar, aunque sea parcialmente el monto de lo que costaba su auto robado.
Estamos ante una encrucijada, pues el análisis de la situación nos refiere a una impunidad mayoritaria a la hora de investigar los delitos, provocada ciertamente porque la mayoría de las personas no denuncia los delitos, pero no confía no por falta de ganas, sino porque simplemente no cree en la ley y mucho menos en la eficiencia de los órganos de justicia dedicados precisamente al combate al delito.
Llegaron las vacaciones de diciembre. ¿Estamos preparados?
La Secretaría de Educación Pública (SEP) ya dio a conocer las fechas de vacaciones de invierno para todo México. Esta noticia ya permite a las familias mexicanas comenzar a organizar viajes, convivencias, cenas, fiestas navideñas y todo lo referente a Año Nuevo. Este periodo forma parte del calendario escolar 2025-2026 y aplica para escuelas públicas y privadas que integran el Sistema Educativo Nacional.
Las vacaciones de invierno tendrán casi un mes completo de descanso para los alumnos. Este receso de diciembre siempre es el más esperado porque incluye Navidad, Año Nuevo y muchas familias incluso aprovechan para salir de casa, visitar a familiares en otros estados, hacer turismo o simplemente descansar.
Según el Calendario Escolar Oficial del ciclo 2025-2026 de la SEP las vacaciones de invierno iniciarán el lunes 22 de diciembre de 2025.
El último día de clases será el viernes 19 de diciembre de 2025. A partir de ese día, los alumnos no regresarán a las aulas durante poco más de tres semanas.
El regreso a clases será hasta el lunes 12 de enero de 2026, lo que significa que el descanso será de prácticamente 23 días.
Para alumnos el descanso será hasta el 12 de enero, pero el personal docente tendrá que regresar antes a actividades escolares obligatorias, ya que la SEP programó talleres intensivos antes del regreso a clases.

Para los docentes las actividades previas al regreso a clases serán: 7 de enero de 2026 habrá Taller Intensivo para personal con funciones de dirección; 8 y 9 de enero de 2026, taller Intensivo para docentes frente a grupo. Esto se hace con el objetivo de organizar el reinicio del ciclo escolar tras el periodo vacacional.
Previo al descanso de diciembre, habrá un puente importante. De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública no habrá clases el lunes 17 de noviembre de 2025 por la conmemoración de la Revolución Mexicana.
Este será el último fin de semana largo del año para los estudiantes y se combina con una fecha oficial de descanso obligatorio.
Además, la Ley Federal del Trabajo establece que los trabajadores que laboren ese día deberán recibir pago triple: su salario normal más el doble, al ser un día de descanso oficial.
Con estas fechas de vacaciones de invierno oficialmente publicadas, miles de familias ya pueden definir viajes, compras, cenas y actividades de cierre de año, y también miles de alumnos cuentan literalmente los días para disfrutar el último descanso largo del año escolar. ¡A gozar!

