La FIL reconoce al sacerdote lector

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A decir de Sergio López Ruelas, el Diccionario de uso del español, de María Moliner, define al bibliófilo como aquel que ama los libros, pero también como al que es un entendido sobre los temas en que se basa su colección de volúmenes. El coordinador general del Sistema Universitario de Bibliotecas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) abrió así su presentación del perfil de Tomás de Híjar Ornelas, elegido para recibir el Homenaje al Bibliófilo José Luis Martínez, que cada año se entrega en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Abogado y sacerdote, Tomás de Híjar se suma a una lista que incluye nombres como José Luis Martínez, Ernesto de la Peña, Miguel Ángel Porrúa, Enrique Florescano y Miguel León Portilla, entre otros. Trinidad Padilla López, director de la Biblioteca Pública Juan José Arreola de la UdeG, destacó el amor por los libros de Tomás de Híjar, y señaló que asumirse como un bibliófilo “hace que uno deje de sentirse mal por tener un fetiche por el libro”.

En su intervención, Sergio López reprodujo partes de una entrevista que tuvo con el homenajeado, de quien, dijo, “emana una luz a donde va, y quien habla con él se queda con la sensación de haber conocido a una persona encantadora”. Compartió que Tomás de Híjar le contó que la afición por coleccionar libros comenzó en la infancia porque todo le interesa y destacó que, aun cuando es muy grande el amor de Híjar Ornelas por los libros, “ama más la lectura porque sabe que se hace camino al leer”.

Además de López Ruelas también habló sobre el protagonista de la noche la editora María Palomar Verea, quien se dijo doblemente honrada por entregar un reconocimiento con el nombre de José Luis Martínez a Tomás de Híjar. “El gusto es doble porque fui amiga de José Luis Martínez y del hoy homenajeado, conocí las bibliotecas de los dos, espacios propicios para la buena plática, la buena mesa y el buen tequila”. Palomar Verea compartió aspectos de la vida de Tomás de Híjar, desde su infancia en la colonia Atlas de Guadalajara, hasta su labor docente en la Escuela de Conservación de Occidente, en la Facultad de Derecho de la UdeG, en el Instituto Bíblico Católico y en el Seminario de Guadalajara.

El homenaje también incluyó la proyección de un video con testimonios de Juan José Doñán, Patricia Rosas, Josefina de Híjar, Lorena Flores y el propio Tomás de Híjar, que en sus secciones reivindicó en repetidas ocasiones su admiración por el legado de fray Antonio Alcalde.

Tras la proyección del video, el homenajeado recibió su galardón de manos de Ricardo Villanueva Lomelí, rector de la UdeG, y luego dirigió un mensaje a los asistentes congregados en el auditorio Juan Rulfo de la FIL. Compartió que su acervo bibliográfico se ha integrado con ejemplares obtenidos en baratillos, librerías de viejo y ventas de ocasión, “con poco presupuesto y buen ojo”.

Calificó a fray Antonio Alcalde como un bibliófilo nato, que heredó una biblioteca a los trece años, y destacó su trabajo para la fundación de la UdeG y en las obras de caridad que hizo en pro de la sociedad tapatía del siglo XVIII.

Como ya habían señalado las personas que le precedieron en el uso de la voz, agradeció a su madre, su tía y su abuela por haberle infundido el amor por los libros desde pequeño, y concluyó su mensaje haciendo una propuesta concreta para los trabajos que realizará Guadalajara en 2022, cuando comience a ejercer su nombramiento como Capital Mundial del Libro.