La igualdad, equidad y el deseo de ser hombre

Views: 1673

Igualdad y equidad de género no son la misma cosa, se ha estado luchando por siglos para alcanzarlos, quienes han tenido el valor de hacerlo, son admirables y les gradezco mucho. Gracias a ello puedo reunirme en un café a hablar sobre poesía feminista o leer a Sigmund Freud y saber que se equivocó al decir que las mujeres tenemos envidia, fijación por la biología sexuada del hombre (el falo), porque, nosotros no lo poseemos, ni lo poseeremos nunca, bueno al menos que nos hagamos una operación.

Esta lucha sobre igualdad y equidad la he escuchado en demasía en la calle y por qué no confesarlo, a mí, directamente, me lo han dicho; carga tú el garrafón, carga tú la bolsa, hazlo tú, pues, no que somos iguales.

Somos iguales hombres y mujeres porque somos seres humanos, por eso los mismos artículos constitucionales nos protegen, la CEDAW y otras normas hablan de ello, pero esto no significa que debemos ser idénticos y tratados de forma idéntica, sino, que las oportunidades y el ejercicio de los derechos sean iguales sin importar el sexo.

Pienso que es normal que esto pase en la era en que estamos viviendo,  sí es cierto que en algún momento he deseado ser hombre, también otras mujeres con las que he platicado, hasta Sor Juana Inés de la Cruz seguramente lo deseó, no por la falta de un órgano, fue por la falta de igualdad y equidad, los hombres siempre han tenido más oportunidades, siempre ha habido este pequeño o gran vacío en las mujeres, que puede llenarse al practicar la igualdad y la equidad.

La equidad está en el trato, sólo con equidad  podemos ser iguales, no nada más entre hombres y mujeres, en cualquier grupo vulnerable. Equidad es ofrecer a cada uno, un trato diferente de acuerdo a las necesidades particulares para lograr alcanzar el goce de los derechos, no se trata de eliminar las diferencias, sino, dar un trato equivalente para superar la desigualdad.