La Transparencia como pilar de la Teoría del Cambio Digital

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Desde diversas perspectivas, la transparencia puede colocarse como el eje de equilibrio entre los derechos de acceso a la información y de protección de datos personales en el sector público, traduciéndose como el efecto de la implementación de una serie de políticas públicas cuyo contenido principal es el de dos derechos fundamentales de última generación, pero que, estructuralmente ha requerido una nueva serie de obligaciones para los operadores jurídicos gubernamentales a fin de permitir su ejercicio y vigencia.

Es decir, a través de los derechos de acceso a la información y a la protección de datos personales se genera un requerimiento de cumplimiento normativo – metodológico para la gestión, que contribuye al logro de los objetivos previstos por el artículo 134 de la Constitución Federal a fin de que los recursos económicos de que dispongan la Federación, las entidades federativas, los Municipios y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, se administren con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados.

En ese sentido, a su vez, para el logro de los objetivos y metas que se traducen en el bienestar de la población en el marco del Sistema de Planeación Democrática del Desarrollo Nacional, el Sistema Nacional de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales se convierte en un coadyuvante para fortalecer la rendición de cuentas en el Estado Mexicano, a partir de la disposición de la información pública gubernamental como insumo para la generación de valor público, e inclusive económico, a partir de su explotación y reutilización a través de la innovación que surge a través del gobierno abierto y los datos abiertos que en el plano internacional adquieren relevancia como parte del escenario de la gobernanza digital.

Por su parte, según Patricia Rogers para UNICEF, la Teoría del Cambio explica cómo se entiende que las actividades produzcan una serie de resultados que contribuyen a lograr los impactos finales previstos. Puede elaborarse para cualquier nivel de intervención, ya se trate de un acontecimiento, un proyecto, un programa, una política, una estrategia o una organización. Es posible desarrollar una teoría del cambio cuando los objetivos y las actividades de una intervención pueden identificarse y planificarse pormenorizadamente de antemano; o, cuando tal intervención se adapta a problemas nuevos y a las decisiones de los asociados y otros interesados. Puede emplearse una teoría del cambio en la planificación estratégica, programática o de políticas con el propósito de determinar cuál es la situación actual (en términos de necesidades y oportunidades), qué situación se pretende alcanzar y qué hay que hacer para efectuar la transición entre una y otra. De ese modo, se trazan metas más realistas, se aclaran las responsabilidades y se acuerda una visión común sobre las estrategias que deben aplicarse para lograr las metas.

La implementación y consolidación de nuestro sistema de transparencia no ha sido labor sencilla puesto que ha requerido de un gran esfuerzo y talento de gobernantes y técnicos que han dado vigencia a un nuevo paradigma de gobernanza, cuya hoja de ruta actualmente se plantea directamente por la ciudadanía a través de plataformas digitales, con lo que, el gobierno electrónico más que ser un objetivo de política pública, se ha vuelto un componente inmanente para lograr políticas públicas abiertas, por ello, gran parte de los cambios a los que nos enfrentamos en el ambiente político requieren propuestas desde lo técnico, a fin de otorgar valor agregado a la experiencia de la ciudadanía en sus interacciones, y es a partir de ahí, donde la transparencia se vuelve como esa herramienta que potencializa la participación ciudadana y una nueva gobernanza.

En ese proceso, como en la operación de cualquier sistema de gestión, la curva de implementación pudo haber resultado sinuosa, sin embargo, una vez que ha quedado implantada la filosofía de la mejora continua en la administración, y que, se cuenta con el cumplimiento de supuestos técnicos mínimos, llega el momento de conducir el control adecuado de la administración para que el sistema de gestión trabaje para las personas y que los operadores jurídicos dejen de trabajar para el sistema de gestión, con lo cual, la ciudadanía empieza a verse beneficiada por el desarrollo que genera una administración pública eficiente.

En este escenario se vuelve necesario que empecemos a exigir a la transparencia los resultados que se esperan de ella, que van desde el ámbito de lo social y hasta el económico y a partir de ahí transformar la administración pública, simplificar procesos, mejorar la comunicación e incrementar la participación, todo a partir de una autoevaluación inicial que nos permita a su vez proyectar una teoría del cambio en el que la digitalización planificada conserve lo humano y potencialice el desarrollo a través de la técnica, a fin de que la nueva realidad sea a favor de las personas. En el Estado de México se cuentan con las bases para fortalecer este esquema de gobernanza que desde el inicio ha decidido avanzar a paso firme sin dejar a nadie atrás, conjuntamente con los objetivos nacionales que confluyen en la Agenda 2030.

La gestión pública no se encuentra exenta del proceso de digitalización, ni mucho menos la política, tal como se aprecia actualmente los procesos de gobierno se encuentran en proceso y para que pueda llevarse a cabo una adecuada teoría del cambio digital se vuelve necesario apostar para que la transparencia que se genera a partir de la transparencia y la protección de datos personales puedan ayudar a la ciudadanía a transitar hacia el modelo digital de manera segura y competitiva, en un entorno que a partir de la pandemia, cada vez más, se vuelve digital, proceso en el que el gobierno debe ajustarse para transformarse de manera coherente con las necesidades de una nueva ciudadanía más empoderada, pero también más comprometida con su labor con la administración pública, sabedora de que los problemas públicos se resuelven a través de la co – creación que genera un modelo de gobierno abierto activo y efectivo.

Hasta la próxima.