Labios de madera
A la distancia
en la lejanía.
Él mira mis labios,
en una sublime
cortesía
Él dice que me
quiere.
Él está enamorado
de mis labios
Me ha bautizado:
Labios de madera
¿Quizá porque la frialdad de la distancia
no le da la calidez del beso?
¿Soy sus labios de madera por
el fraternal cobijo de los años?
Tiene días que no hablamos,
He dejado de ser eco
a sus frases
El tiempo y la distancia
Han dejado fuera
¡La amo!
¡Nos queremos!
Yo, como Sócrates,
sólo sé
que soy
¡Sus labios de madera!
