LO QUE FALTABA, LOS TACOS DE OBISPO, ESTÁN A PRECIO DE CARDENAL

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El costo de los tacos de obispo en Tenancingo ha resentido la inflación con una tasa anual de 5.57 que experimenta el país desde el pasado mes, pues el uso de ingredientes como la carne de cerdo, el jitomate, la cebolla y los frutos secos (pasas, almendras, piñones, entre otros), han provocado que aumente hasta 100 pesos más el kilo del embutido en comparación con 2023. Los vendedores aseguran que la calidad del alimento no se ha perdido, sin embargo los clientes cada vez son menos y también afecta al turismo del municipio.

La gastronomía mexiquense se presenta, de acuerdo con investigadores del Centro de Estudios e Investigación Turística de la UAEMéx, Ricardo Hernández y Andrés López, como una de las más destacadas por su uso de ingredientes prehispánicos y su creación artesanal que reflejan la mezcla cultural desde la época de la Conquista. Como ejemplo de ello se encuentra el obispo, embutido que aunque fue creado para complacer el paladar de un obispo perteneciente a la iglesia católica en 1930, conserva un proceso artesanal que enriquecen su valor no solamente nutricional, sino patrimonial.

De acuerdo con vendedores del Mercado Municipal de Tenancingo como “la Güera”, quien tiene más de dos décadas como vendedora y productora de obispo, relató que la carne de cerdo ha aumentado considerablemente su precio, al costar de entre 130 a 150 pesos el kilo, lo cual ha sido causa de que sus precios aumenten, pues no solamente utiliza el cerdo, sino diversas semillas, las cuales señala, rebasan los 200 pesos por kilo, especialmente las almendras.

Aseguró que han tratado de conservar los precios como los tenía durante la pandemia, sin embargo las ganancias no son iguales, por lo cual el kilogramo de obispo tradicional oscila entre los 190 a los 200 pesos y el especial entre los 200 a 250 pesos, cuestión que redujó la venta hasta un 30 por ciento.

“Antes hacíamos entre 15 a 20 piezas o tripas y vendía más de 12, ahora, ya no pasamos de las ocho tripas vendidas. Y tuvimos que ajustar los precios para sobrellevar la venta y conservar, más que nada, la tradición del alimento”, dijo.

Los investigadores resaltaron, que la inflación afecta tanto la producción de productos gastronómicos tradicionales como el uso del espacio en términos turísticos, pues el visitante al saber los precios altos, reduce su visita a lugares que dependen en alto porcentaje del turismo como lo es el municipio tenancinguense, por lo que instan a autoridades estatales a implementar más estrategias que eviten la caída del sector gastronómico y turístico.

De acuerdo con Inegi, los productos que tuvieron un incremento mayor fueron las frutas y verduras, las cuales registraron un aumento anual de 23.6 por ciento, insumos que son fundamentales para la producción de ingredientes que se suman al consumo de obispo como las salsas.