Lo que serías para mí en los noventa
Mi primera computadora en negro y verde
Mi juego de Asteroids de Atari
Mis películas de Disney en VHS
Mi cassette favorito en play constante
Mi collar de conchitas con cuerito negro
Mi tamagochi bien atendido
Mi abejita de Sonrics sabor fresa
Mi capítulo favorito de los Caballeros del Zodiaco
Mi práctica de laboratorio guardada en disco de 3 ½
Mi hieloco preferido
Mi chupón fosforescente atado a mi cuello
Mi dona de florecitas en tela de terciopelo
Mi MTV a toda hora
Mi troll desnudo de la suerte
Mi pepsilindro de Taz que cambia de color
Mi cajita metálica de Ouch! Bubble gum
Mi test de amor en la revista Eres
Mi cubo rubik que amé pero nunca armé
Mi teléfono de disco sin el candado de mi madre
Mi colección de tazos de los Looney Tunes
Mi gansito y mi frutsi congelado
Mi primer álbum de estampitas de Tú y yo
Mi juego de Línea directa que siempre quise
Mi caricatura de los gatos samurái
Mis 5,000 pesos para ir a la tienda
Mi cajita feliz de McDonald’s
Mi Street Fighter y la emoción al derrotar a M. Bison
Mis pizzerolas y mi paleta de vampiro
Mi mochila de happy faces
Mi adorada muñeca de Rainbow Brite
Sin embargo, terminaste siendo…
Mi Barbie desnuda y con el cabello mal cortado
Mis lágrimas desconsoladas ante la muerte de Mufasa
Los pepinillos en la hamburguesa que siempre odié
Mi regalo repetido en la cajita feliz
Los capítulos más tristes de Remi
Mi casete preferido con la cinta enredada
Mi examen de Listening que nunca pasé
Mi champú Surprise sin la esperanza del lingote de oro
Mi rollo fotográfico velado
Mi manita pegajosa inalcanzable en el techo
Mi chicle motita de plátano ya sin sabor
La escena de Titanic cuando se hunde Jack
Y mis regalos perdidos por entrar a la catafixia

