Palabras de inicio a Idea de un Corredor Toluca-Lerma
La creación del Paseo Tollocan reivindicó esta visión regional que viene desde siglos anteriores a la llegada de los españoles. Bastan las palabras que dijera el gobernador Carlos Hank González en su Segundo Informe de Gobierno dicho en el Teatro Morelos de la Ciudad de Toluca el 5 de septiembre, por entonces la fecha emblemática en la que los gobernadores informaban año con año: Construimos un gran balcón sobre nuestro hermoso Valle de Toluca-Lerma se impuso como una decisión natural porque cumple con varios propósitos importantes: impulsará el desarrollo de las zonas industriales y residencial en ambos lados de la gran vía, embelleciendo el paisaje y facilitando el acceso. Permitirá fluidez al pesado tránsito de vehículos que circulan en ese tramo; da seguridad a los trabajadores, a las amas de casa y a los niños que laboran y viven, respectivamente, en la zona, quienes ya llegan a sus trabajos y a sus hogares, no por una peligrosa carretera de alta velocidad, sino por calles tranquilas y seguras. Finalmente, El corredor Toluca-Lerma es una hermosa y digna puerta de entrada a nuestra Capital del Estado.
Ese era el año de 1972. Año de Benito Juárez en el Centenario de su fallecimiento. El Paseo Tollocan estaba por ser construido en toda su belleza paisajística para ser ejemplo nacional en el siglo XX de cómo se debe hacer Paseos donde impere el peatón y no el auto o los transportes pesados. Año de 1972, como vemos todavía no se decidía el nombre emblemático con el que le conocemos desde aquella década.
Se dice que la obra la comenzó el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez en el año de 1973, que su costo sería de 68 millones de pesos. Lo que se haría con financiamiento de Hipotecaria Bancomer y se pagaría por cooperación. El corredor Toluca-Lerma y el anillo periférico constituyen de hecho una sola gran vía que, tendrá una longitud de 28 kilómetros, para convertirse así en una de las avenidas de mayor longitud y belleza del país. Así se escuchaba en aquél año de 1972 la idea que inicia la presencia cierta del Paseo Tollocan con toda su historia, con todo su presente y con todo su futuro.
Dos proyectos de vías de comunicación para autos y transporte que considera el Toluca-Lerma, pero también el llamado Anillo periférico, del cual dice el gobernante: El anillo periférico de Toluca es una obra que refleja la importancia económica, financiera y política de la capital del Estado. Su construcción facilita la conexión y el tránsito sobre las carreteras principales. Ha permitido, además, la extensa obra de urbanización que lleva a cabo el Ayuntamiento de Toluca sobre nuevas zonas residenciales y comerciales que ahora tienen gran auge. Estoy seguro que los toluqueños tenemos una ciudad cada día más agradable para vivir en ella; con las facilidades de la gran ciudad y sin perder los afectos singulares de la provincia. La urbanización y crecimiento demográfico en década de los noventa le daría un carril más a las dos vías, que en su momento dieron espacio suficiente a zonas jardinadas, las cuales aportaban belleza que al ser inaugurado el Paseo Tollocan dejó a propios y extraños con el asombro ante lo que se había construido en amor al municipio de Toluca y sus vecinos.
Datos relevantes encuentro aquí: Toluca en el Tiempo / paseo Tollocan fue construido sobre el camino que construyeron los españoles para comunicar a la Capital de la Nueva España con Toluca al cual le nombraron “Camino Real”. Posterior a la época colonial a este camino se le conoció simplemente como camino México-Toluca.
Paseo Tollocan fue construido durante el gobierno de Carlos Hank González (1969-1975) como gobernador del Estado de México. Se inicia el 23 de octubre de 1973. / Al inaugurarse Paseo Tollocan contaba con 10 kilómetros de carretera recta con la intensión de tener un eje que agilizara el constante y creciente tráfico hacia la Ciudad de México , a su vez, organizara urbanísticamente el crecimiento de la ciudad. Desde un principio Paseo Tollocan fue forestado con árboles de las especies: chopo balsámico, colas de zorro y sauce llorón.
Esta obra estuvo diseñada por un equipo interdisciplinario coordinado por el ingeniero Bulmaro Roldán González, el diseño paisajístico se le atribuye al arquitecto Carlos Bernal Salinas; el trazo original del Paseo Tollocan lo realizó el doctor en ingeniería Melchor Rodríguez Caballero, la autora de las obras monumentales de tezontle rojo es Ángela Gurría.
Paseo Tollocan se divide en dos grandes tramos: Circuito Tollocan que va en la porción poniente o interno en la ciudad, desde la Puerta Tolotzin hasta Circunvalación o Paseo Matlatzincas, conformado por 6 puentes elevados y dos puentes a desnivel. Paseo Tollocan, que es el eje del oriente de la ciudad o trazo externo que inicia en el monumento al Bicentenario de la Independencia (antigua Puerta Tolotzin) y concluye en el Puerto Tultepec.
Desde 1973, cuando se inician los trabajos hasta finales del 2008, este eje concluía en el Monumento a Emiliano Zapata (obra del escultor refugiado en México, Julían Martínez), en el municipio de San Mateo Atenco y tenía una longitud de 11.8 kilómetros, en ese año se extiende hasta el municipio de Lerma, en la Puerta Tultepec, con un total de 13.6 kilómetros.

