+ Populismos sin Limites; Antes de Echeverría, Ahora el de AMLO
La frase
Ante un cuerpo inerte, ¿cuántas veces ha escuchado en los últimos tiempos?: ¿Cómo ha podido pasar? Aún era muy joven, era muy deportistas. Era muy buena persona.
CONSEJA POPULAR
EL DETALLE: ¿Sabía usted que CELAC, la organización que sirvió para que los dictadorzuelos de América Latina hicieron dizque una cumbre semejante a un “chiquihuite” por la pequeñez de sus criterios, fue fundada por un paladín del neoliberalismo como Felipe Calderón Hinojosa?
CON EL TOLUCA: Segunda derrota consecutiva, debida a una cerrada defensiva de San Luis, al más puro estilo uruguayo, combinada con un gol de VAR prácticamente un “Guerrericidio” (porque estaba Fernando Guerrero en el VAR), una pésima marca de Torres Nilo en el segundo gol visitante y sobre todo al hecho de que no se puede jugar solamente con Sambueza y nadie más.
Los cambios en el equipo rojo no sirvieron de nada. A la pésima actuación de Estrada se agregó la entrada de Diego Chávez, el jugador de la polémica, ya que es uno de los motivos por los cuales Fidel Kuri está en Almoloyita, quien tuvo la opción de anotar el segundo gol del Toluca, pero se “Estradeó” y por su falta de enjundia permitió que Coelho atrás de él, le sacara el balón cuando estaba solo frente a la portería.
Pardo estuvo en Pipe, lento y sin ambiciones. Castañeda perdió el rumbo, ya ni en el tiro es acertado. Y para colmo, el VAR en contra ya que marcó un penal tres minutos después, cuando ya nadie de acordaba de la jugada. Y es que Sanabria se echó encima de Vanegas y se marcó como penal, cuando Santander, el árbitro central. no lo había visto así.
Luego el árbitro marcó 11 faltas del Toluca al San Luis y tijereteó el partido. Total, una mañana negra del Toluca, lejos de lo que exhibió ante el América.
Lo mejor de este Toluca fue el disparo de Sambueza que se estrelló en el larguero.
El próximo domingo en la fecha 12 recibe a Querétaro.
Populismos sin Limites; Antes de Echeverría, Ahora el de AMLO
Al igual que su ídolo presidencial de los años 70, Luis Echeverría Álvarez, el ahora presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, demuestran que los populismos no tienen límites cuando se ejerce el poder; ambos se obsesionaron por llevar su mando más allá de las fronteras nacionales y sexenales para, al menos, sentirse los líderes del Tercer Mundo ante la vecina potencia mundial, Estados Unidos, prototipo del liberalismo económico y enemigo del socialismo.

Al ver que se extinguía su sexenio y con ello sus sueños reeleccionistas y de abanderar al Tercer Mundo, Luis Echeverría Álvarez creó su propio Centro de Estudios del Tercer Mundo en su refugio de San Jerónimo en la capital del país, no sin antes publicar su Carta de los Deberes y Derechos Económicos de los Estados, para por lo menos ser Secretario General de la ONU, pero no contó con que muchos lo descubrieron al saber que plagió la Carta de los Derechos Económicos, hecha por Charles de Gaulle al terminar la Segunda Guerra Mundial, a fin de proteger a Europa de la invasión de productos electrodom-esticos de EU
Andrés Manuel López Obrador entra a la segunda mitad de su sexenio con la pérdida del control absoluto en los poderes Legislativo y Judicial, lo cual le complica la aspiración reeleccionista o hasta la de prolongar su mandato por dos años más, y fue así que tomó la ruta de revivir la Comunidad de Estados de América Latina y del Caribe (CELAC), en busca del liderazgo de los países de la región por su desencuentro con Estados Unidos, como Cuba, Venezuela y Nicaragua, pero el fracaso del reencuentro fue tal que la CELAC regresó a su posición de “organización zombi”, como bien la describe Detlef Nolte, cientista político e investigador asociado del German Institute of Global and Areas Studies (GIGA), y del German Council on Foreing Relations (DGAP), y quien también fuera Director del Instituto de Estudios Latinoamericanos y Vicepresidente del GIGA.
Por más empeño, difusión y recursos que le invirtieron tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador como el canciller y “corcholata” aspiracionista a la candidatura presidencial por Morena para el 2024, Marcelo Ebrard, la cumbre mexicana del CELAC fue un rotundo fracaso al no reunir consenso para un pronunciamiento oficial contra la Organización de Estados Americanos (OEA), y sí en cambio haberse convertido en un instrumento de las ambiciones políticas de México para seguir liderando; de Argentina para suceder a México y asumir la presidencia pro tempore de la CELAC en 2022, cuyo anuncio debió darse desde la clausura en México y no sucedió; y de los protagonismos populistas e ideológicos de los presidentes de México, Cuba y Venezuela, criticados duramente por los mandatarios de Uruguay y Paraguay. Al final, nada positivo, en concreto.
Para México, para el presidente Andrés Manuel López Obrador y para el canciller Marcelo Ebrard no solo fue un fracaso político al interior del país, sino también ante su socio comercial del norte, Estados Unidos, y de la Unión Europea, al brindar trato de héroes a los mandatarios y representantes de naciones que el mundo repudia por su perfil autoritario, represor y violador de los derechos humanos y de las libertades democráticas: Cuba, Venezuela y Nicaragua, cuyas consecuencias de inmediato se resintieron con la prolongación del cierre fronterizo entre México y Estados Unidos, y el desdén a los mensajes y peticiones del mandatario mexicano al norteamericano, incluso por parte del recién nombrado embajador estadounidense en México, Ken Salazar. Ignorancia total, fue el saldo.
La ausencia del presidente argentino, Alberto Fernández fue también un factor importante del fracaso de la reunión de la CELAC en México, sobre todo si se considera que tal ausencia obedeció a la crisis generada en su gobierno por la enorme derrota que sufrió en las recientes elecciones, al grado de obligarlo a cambiar a gran parte de su gabinete y a negociar con los grupos políticos opositores. Un claro rechazo a los gobiernos populistas de la izquierda americana.
El golpe argentino a la nueva izquierda latinoamericana desfondó el discurso triunfalista que se había preparado para la reunión de la CELAC en México en aras de impulsar el liderazgo mexicano en el proceso de integración latinoamericana con el fin de presionar a Estados Unidos para terminar con los embargos y bloqueos comerciales a Cuba y Venezuela. Nada se logró al final.
El gran perdedor fue, sin duda, el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien fue por lana y salió trasquilado, al perder el poco liderazgo y respeto que venía ganando tanto entre las naciones latinoamericanas, como ante los socios comerciales del norte, Estados Unidos y Canadá, y de la propia Unión Europea. Lo único que creció fue la desconfianza y las dudas hacia el gobierno de la 4T.
La propuesta obradorista de sustituir a la Organización de Estados Americanos (OEA) por la CELAC, de plano fue desechada antes de iniciar los trabajos de mandatarios latinoamericanos, lo mismo que sus demandas para el retiro del bloqueo norteamericano a Cuba y Venezuela; o el anhelo para crear en la región un proyecto comparable a la Unión Europea, lo cual solo recordó su fracaso al intentar convertir su Instituto para la Salud y el Bienestar (INSABI), y su modelo educativo, en instituciones de la misma calidad de la de países como Dinamarca o Canadá. Bromas y memes no se hicieron esperar para la retórica populista.
Las bromas, por supuesto, resaltaron la incongruencia entre los valores que comparten las naciones de la Unión Europea en su compromiso con la protección de los derechos humanos y la democracia, y las malas prácticas que en la materia distinguen a naciones como México, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina, Brasil, Bolivia, Perú o Haití con sus gobiernos autoritarios, represores y populistas.
Las críticas internacionales no dejaron pasar los constantes pronunciamientos de los presidentes mexicano y argentino, abogando por el silencio en el caso de violaciones a los derechos humanos y de normas democráticas con referencia a los principios de la no intervención y del respeto a la autodeterminación, sobre todo el presidente Andrés Manuel López Obrador al promover a Cuba como “la nueva Numancia y patrimonio de la humanidad”, pasando por alto las protestas sociales y la represión policial, lo mismo que las crisis en su propio país.
Un derroche más del dinero de los mexicanos para satisfacer el ego de un presidente insaciable de poder y aplausos, ¿no le parece a usted, estimado lector?


