Por día de muertos, Toluca vistió de cempasúchil su corazón
Uno de los símbolos de mayor representación del Día de Muertos es la colocación de ofrendas con la intención principal de recordar a los difuntos y de hacer un homenaje a lo que significó su estancia en el mismo plano terrenal. Por ello, la ciudad de Toluca vistió de cempasúchil su corazón.
Espacios gubernamentales, de convivencia social y cultural, aprovecharon la relevancia de la fecha para colocar ofrendas que van más allá de conmemorar a los personajes más destacados de la historia de la ciudad, pues también se dio espacio a la representación de culturas indígenas que han regido desde época prehispánica, al tejido social y a la identidad de la población.

Tal es el caso de la comunidad mazahua, tlahuica y otomí, de las cuales se observan elementos representativos de su cosmovisión a través de comida, velas, inciensos, flores y figuras alusivas a la época.
Asimismo, se consideró importante hacer un espacio a la comunidad migrante, que ha sido arropada por población mexiquense, en particular por la comunidad del Valle de Toluca y que también en su travesía debe afrontar retos que han llevado a algunos hasta el deceso.

Cada una de las ofrendas mencionadas se instalaron en la Plaza González Arratia, teniendo como finalidad acercar a la comunidad a no olvidar la importancia de la inclusión y la aceptación de que la sociedad va en constante evolución.
De acuerdo con Alejandra Díaz, quien es académica y especialista en temas de antropología social por la Autónoma mexiquense, “las ofrendas siguen siendo una unión al México antiguo, del que hasta el día de hoy siguen adaptándose las formas de interpretar la muerte y de celebrar la vida al mismo tiempo. También son un punto esencial para que prevalezca el uso de materiales y comida típica”.

El interés de transmitir los usos y costumbres de la época, fue adoptado también por la gobernadora mexiquense, Delfina Gómez Álvarez, al colocar en el centro de Palacio de Gobierno, la ofrenda monumental en la que trabajaron más de 15 personas durante cinco días.
Un punto a destacar es que cada uno de los materiales son reciclados, con el objetivo de contribuir al medio ambiente y generar conciencia a quienes la visiten del cuidado que debe tenerse y evitar el desperdicio o mal uso de materiales.

De las características destacadas de la ofrenda son las más de 40 catrinas que circundan a la pirámide y que representa la sinergia entre la época prehispánica y el México del presente. Además se observan tapetes que proyectan imágenes de los dioses del México antiguo.
Cada ofrenda estará disponible hasta el 3 de noviembre, el ingreso a la ofrenda monumental en Palacio de Gobierno es de lunes a sábado de las 9:00 a las 19:00 horas y domingo de las 9:00 a las 18:00 horas, el acceso es libre y gratuito.

