¿Por qué es importante la salud mental? Consejos para cuidarla

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La mitad de los trastornos mentales comienzan a los 14 años de edad o antes, y en la mayoría de los casos no se detecta oportunamente ni se trata. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no abordarlos tiene consecuencias que se extienden hasta la edad adulta.

El Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra anualmente el 10 de octubre, tiene como objetivo concientizar acerca de los problemas de salud mental en todo el mundo, por ello aquí te decimos lo que algunos expertos sugieren para cuidarla y a dónde puedes acudir en caso de necesitar ayuda.

¿Por qué es importante la salud mental?

Derivado de la pandemia del COVID-19, muchas personas, como los trabajadores de la salud y otros trabajadores de primera línea, los estudiantes, las personas que viven solas y las que tienen afecciones mentales preexistentes, se han visto especialmente afectados en su salud mental.

Según la OMS, la salud mental es un estado de bienestar en el que la persona realiza sus capacidades y es capaz de hacer frente al estrés normal de la vida, de trabajar de forma productiva y de contribuir a su comunidad. En este sentido positivo, la salud mental es el fundamento del bienestar individual y del funcionamiento eficaz de la comunidad.

Dimensionar la gravedad de los problemas de salud mental, es de vital importancia y es que, de acuerdo con el profesor emérito de la Facultad de Psicologia, la depresión es una de las principales causas de discapacidad entre adolescentes a escala mundial y el suicidio es la cuarta causa de muerte entre jóvenes de 15 a 19 años.

La salud mental, un tabú entre la sociedad

Alrededor de las enfermedades mentales existen decenas de tabúes, por ejemplo, existe la idea de que los trastornos mentales se producen por debilidad emocional o que son propios de personas sentimentales que exageran las emociones.

Por ello es importante destacar, que estos trastornos deben ser considerados como enfermedades y deben tratarse como tal, pues no basta con hacer el esfuerzo de cambiar, ni proponerse forjar un carácter más fuerte; los síntomas son consecuencia de una alteración biológica en las sustancias que regulan el funcionamiento cerebral.