Preocupa al comercio formal, el Crecimiento de ambulantes
Por Fátima Chávez
Empresarios del sector formal de Toluca expresaron su preocupación por el avance del comercio informal en el Centro Histórico y por el impacto que, aseguran, tienen los cobros máximos por servicios de agua y descargas en las finanzas de los establecimientos, al considerar que estas condiciones generan una competencia desigual y afectan la actividad económica de la capital mexiquense.
Fernando Reyes Muñoz, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) Servytur del Valle de Toluca, cuestionó el crecimiento del ambulantaje de cara a temporadas de alta afluencia, entre ellas las fiestas patrias y la Feria del Alfeñique, al señalar que la presencia cada vez mayor de vendedores en calles y banquetas debe ser revisada por las autoridades municipales.
El dirigente empresarial sostuvo que existe un contraste evidente entre los negocios establecidos, que deben cumplir con obligaciones fiscales, pagar servicios y realizar inversiones para mantener en condiciones adecuadas sus establecimientos, y quienes desarrollan actividades comerciales en la vía pública sin enfrentar, según el sector, las mismas cargas.
Explicó que algunos comerciantes formales destinan hasta 20 mil pesos únicamente para colocar letreros en sus establecimientos, además de realizar gastos en pintura, mantenimiento y rehabilitación de fachadas y portales, inversiones que buscan conservar una imagen adecuada del Centro Histórico y atraer consumidores.
En contraparte, señaló que los vendedores ambulantes ocupan banquetas y pasos peatonales, situación que puede dificultar el tránsito y afectar el acceso a los establecimientos, además de representar una competencia que los empresarios consideran inequitativa.
Reyes Muñoz cuestionó también quién recibe los recursos derivados de los permisos o cobros aplicados a los vendedores informales, luego de señalar que han identificado a más de 40 comerciantes ambulantes en distintos puntos del Centro Histórico.
Entre las zonas señaladas se encuentra la avenida Hidalgo, particularmente en el tramo comprendido entre Benito Juárez y Nicolás Bravo, donde, afirmó, se comercializan productos como elotes, esquites, churros, artículos electrónicos, ropa interior y juguetes de origen chino.
Ante este panorama, el presidente de CANACO Servytur Valle de Toluca demandó mayor transparencia en el ordenamiento del comercio en la vía pública y pidió revisar las condiciones bajo las cuales operan las agrupaciones de ambulantes, al considerar que las autoridades deben garantizar reglas equitativas para quienes desarrollan una actividad económica en la ciudad.
A esta problemática se suma, de acuerdo con el sector empresarial, la preocupación por el esquema de cobro relacionado con las descargas de agua. Los empresarios cuestionaron que el organismo municipal encargado del servicio haya considerado directamente una tarifa máxima de 61 por ciento sobre el consumo, pues aunque reconocen que este cobro está contemplado dentro de las facultades establecidas en el Código Financiero del Estado de México, consideran que deberían tomarse en cuenta otras variables antes de determinar el monto para cada unidad económica.
El sector advirtió que aplicar el porcentaje máximo puede colocar a Toluca en una posición menos competitiva frente a municipios vecinos como Zinacantepec, Almoloya de Juárez y Metepec, particularmente para negocios que requieren planear con anticipación sus gastos de operación.
Reyes Muñoz sostuvo que este tipo de incrementos modifica las previsiones financieras de las empresas y puede alterar la planeación anual de las unidades económicas, por lo que consideró necesario establecer mecanismos que permitan a los negocios afrontar sus obligaciones sin poner en riesgo su operación.
Ante las inquietudes planteadas, los representantes empresariales se encuentran a la espera de una reunión formal con autoridades del Ayuntamiento de Toluca y la Dirección de Desarrollo Económico, donde buscarán plantear alternativas y solicitar esquemas de pago que sean más accesibles y acordes con la capacidad financiera de los establecimientos.
El sector formal insistió en que la atención a estos problemas debe formar parte de una estrategia integral para fortalecer la economía local, garantizar condiciones de competencia más equilibradas y mantener ordenado el Centro Histórico, especialmente durante las próximas temporadas en las que se prevé un incremento considerable en la llegada de visitantes y consumidores.

