¿Qué hicimos?
Nunca pensé vivir para ver otro panorama de México. Con buen tiempo libre para plasmar en palabras las ideas e imágenes que chispean en mis neuronas cerebrales, lo que por siempre pensé salió a la luz: fuimos rehenes de grupúsculos económicos, políticos y hasta religiosos fuimos (¿Somos?) y con AMLO se mostró.
Siempre preguntándonos –y hablando en la cátedra y escribiéndolo en innúmeras publicaciones– el porqué de ese lamentable estado de cosas, ahora, parecido al cuarto oscuro de las fotos de antes: en el papel, que nada en la bandeja se va mostrando lo que la cámara ¡click!, plasmó y aquí, en cada mañanera ¡click! Cada día y foto tras foto vemos el álbum de un pobre país inundado de tranzas, pactos en lo oscurito, ratería, influyentísimo…
Miles lo detectamos, pero ¿qué hacer? O te iba como a los de la liga 23 de septiembre, o a Genaro Vázquez o a las y los diferentes opinantes del 2 de octubre o del jueves de corpus, no estabas con el PRIAN y by by.
Y hoy se cayeron como pinos de boliche: la TV comercial, los periódicos vendidos, los líderes de opinión –Jacobo Zabludowsky: era la mañanera nocturna oficial –y hasta los artistas TELEVISA, TV AZTECA fueron cómplices del sistema.
Qué pena que cuando los nietos lean la historia apenas vivida digan ¿y mi abuelo que hizo?
Y vendrán 100 explicaciones: ¿Cómo? Si ellos tenían el balón. Nos educaron para obedecer. No todo fue malo ¿qué querían que hiciera si primero eran ustedes?
Así como la foto del tatarabuelo zapatista ocupaba el centro de la sala y del corazón de esa vieja casa de adobe, millones –yo me zafo, porque a los disidentes y críticos nos chingaron y los chingamos, aún más– me quedará la espina clavada. Chin y yo que peque por omisión, dejando hacer y dejando pasar. Mejor me hubiera pelado peleando. Chin.

