Romance

Views: 326

Dicen que Amor sostuvo

en sus manos una esfera

y una daga venenosa

de la fortuna traicionera.

Cuentas que por mí volviste

una tarde de verano

romance de fin aciago

tu herida en  mi flanco.

Vienes Noche de San Juan

de tus pieles me embriago,

doy mi último respiro

ahogado en tus abrazos,

malherido de promesas

muerto, despierto, húmedo

de sueños mal logrados.

Cuando tu embrujo arrojó

primeros trinos del alba,

encontraron mi cuerpo

más no hallaron mi alma.