Romance
Dicen que Amor sostuvo
en sus manos una esfera
y una daga venenosa
de la fortuna traicionera.
Cuentas que por mí volviste
una tarde de verano
romance de fin aciago
tu herida en mi flanco.
Vienes Noche de San Juan
de tus pieles me embriago,
doy mi último respiro
ahogado en tus abrazos,
malherido de promesas
muerto, despierto, húmedo
de sueños mal logrados.
Cuando tu embrujo arrojó
primeros trinos del alba,
encontraron mi cuerpo
más no hallaron mi alma.

