SE DILUYE EL GUSTO DE LOS NIÑOS POR LOS REYES MAGOS EN LA ALAMEDA
Desde hace más de 50 años, la Alameda de Toluca se diluye entre la magia de los tres reyes del Oriente. Melchor, Gaspar y Baltasar, sin embargo, en comparación con sus inicios en la capital del Estado de México, hoy en día el elefante, el camello y el caballo, se perciben con una notable ausencia de niños y niñas que llegan ilusionados a pedir por sus regalos.
Conformado por dos mexicanos y por primera ocasión por un chico haitiano, los Reyes Magos invitan a los contados menores que se acercan a la Alameda a tomarse una fotografía con ellos montados en alguno de sus animales que les acompañan en su andar, les regalan una sonrisa y enfatizan que ellos pueden recibir sus cartas, pues cuentan con un buzón que les ayudará a conocer con cercanía los deseos de cada uno.
Para el trío, pertenecer a una de las tradiciones más especiales de México, resulta un regalo anual, ya que pueden contribuir a que no se pierda y se preserve la ilusión en la infancia, así como también fungen como filtro de unión entre la comunidad.
“Estamos contentos de formar parte de una tradición tan bonita, sobre todo porque ya casi no se ven niños que crean en los Reyes Magos. Nosotros tratamos de invitarlos a venir para que crean que somos reales y que estamos aquí para escucharlos”, resaltó.
Especialmente Gaspar, quien es proveniente de Haití, destaca que formar parte este año de la tradición le permite tener mayor conocimiento del país y de su población, ya que en su país natal no se lleva a cabo algo similar.
Los padres de familia, son el reto más importante para el trío, pues depende de ellos que los infantes sigan con la ilusión de recibir regalos de parte de los Reyes Magos, ya que actualmente la asistencia de menores en el escenario donde se ubican ha descendido aproximadamente 30 por ciento en comparación con el año pasado, con base en lo dicho por Santiago Meneses, quien es el fotógrafo encargado de captar el momento.

“Ahora no se ven tantos niños, incluso hace un año después de mediodía ya teníamos una fila larga de niños en espera para tomarse una foto, pero ahora estamos casi vacíos, a pesar de que nuestro horario es amplio, pues estamos aquí desde las 9:00 hasta las 10 u 11 de la noche”, declaró.
Bajo la perspectiva de Meneses, uno de los problemas que repercuten en la falta de asistencia de niños y niñas en los escenarios de los Reyes Magos es la economía de las familias, dado que posterior al tiempo de pandemia por el virus Covid-19, ya no es sencillo hacer un gasto para pagar una fotografía o comprar juguetes.
“Ahora los niños dejan de creer porque también hay padres que prefieren decirles que no existen los Reyes Magos y así se ahorran comprar juguetes, ropa o cualquier otra cosa que pidan”, dijo.
Aunado a que actualmente los menores no solicitan juguetes, sino más bien dispositivos electrónicos como tabletas, celulares, videojuegos o computadoras, hecho que aumenta la descreencia de los Reyes.
Mientras la situación año con año para Melchor, Gaspar y Baltasar se percibe compleja, instan a la población a no perder la ilusión de que desde lejos se escuchan los deseos de cada uno de los niños del mundo y que pueden ser cumplidos por ellos.
Las fotografías con el trío del Oriente es de 70 pesos en forma de calendario, 120 pesos una fotografía mediana sin enmarcar y 150 pesos con marco.

