Sobre ecología y los cambios de las especies a través del tiempo
En colaboración con Jacquelín Garduño Colín
Charles Darwin en una única teoría nos ayuda a la comprensión de la existencia de cualquier ser vivo sobre la Tierra. A través de sus descubrimientos hemos comprendido que no sólo a nivel molecular, sino también ecológico, estamos relacionados con todo lo que nos rodea ¿por qué? porque descendemos de organismos que se originaron desde hace millones de años atrás. Es decir, todos los seres vivos nos interrelacionamos.
Con el paso del tiempo la genética de un individuo va cambiando, proceso que se puede conocer en biología como evolución. Es importante resaltar que, de acuerdo a la teoría de la selección natural, propuesta por Darwin, todos los organismos tenemos el mismo grado de evolución. Hay varios mecanismos que originan cambios a través de generaciones, entre los que resaltan:
- Mutaciones: suceden cuando un gen tiene un cambio en su estructura, pero es importante considerar que en la naturaleza la probabilidad de mutación es muy baja.
- Migración: se considera porque el desplazamiento de individuos podría significar dejar descendencia y por lo tanto genes en otro lugar y con otras poblaciones.
- Endogamia: se refiere a la descendencia entre progenitores cercanamente emparentados, sin embargo, este suceso no se da en todas las especies y no es muy relevante para provocar un cambio en la genética.
- Deriva génica: consiste en una selección al azar de los genes que pasan a las siguientes generaciones y solo será relevante para el cambio genético en las poblaciones pequeñas, y no en todas ellas.
- Selección natural: es uno de los sucesos de más relevancia en términos de cambios genéticos. Cada individuo es diferente a otro aun siendo de la misma especie o población (diferente en tamaño, pelaje, metabolismo, longitud, conducta, etc.) lo que conlleva a tener distinta manera de desarrollarse en su ambiente y, simultáneamente, a tener formas alternas de sobrevivencia. De acuerdo a las perspectivas de Wallace y Darwin, la selección natural favorece a los organismos mejor dotados (selección positiva) y elimina a los menos aptos (selección negativa).
Además, Darwin creía que la selección natural era capaz de explicar el surgimiento de la mente humana, y que podía actuar sobre variaciones individuales de cada individuo. Por ello, llegó a la conclusión de que este mecanismo era el más importante de la evolución, pero no el único. A pesar de las objeciones a la expresión selección natural, afirmaba que la variabilidad implica únicamente la preservación de esas variaciones que surgen y son beneficiosas para el ser en sus condiciones dadas de la vida.

